Viernes, 18 de Abril de 2008

Cinco años de cárcel para un cura por robarle 600.000 euros a una anciana

Se trata del presidente de la Fundación San Rosendo,  Benigno Moure. Se aprovechó del estado senil de la mujer para hacerse con el control de sus cuentas bancarias y bienes inmuebles

PÚBLICO.ES/AGENCIAS ·18/04/2008 - 17:46h

La audiencia provincial de Orense ha condenado al presidente de la Fundación San Rosendo , el sacerdote Benigno Moure, a cinco años de prisión por los delitos de apropiación indebida de los bienes de una anciana incapacitada y un delito continuado de estafa y falsedad documental.

Además, la audiencia ha impuesto al notario Alejo Calatayud ocho meses de multa por falsedad documental por el mismo caso, según consta en la sentencia de la Audiencia Provincial de Ourense tras un juicio celebrado el 2 y 3 de abril contra ambos.

El caso se inició con una denuncia presentada por el sobrino de la anciana Maria Covela , ingresada en un geriátrico de la Fundación en 1999, por el supuesto traspaso a esta institución de casi 600.000 euros y unas 60 propiedades . La mujer, que residía en O Carballiño, fue ingresada junto con su marido en 1988 en el geriátrico 'Nuestra Señora de Os Gozos' en Monterrey - Pereiro de Aguiar (Orense). Cuando la anciana falleció en 2003, el capital heredado de su marido fallecido cuatro años antes estaba en cuentas de la fundación San Rosendo.

El tribunal considera probado que los ancianos ingresaron en el geriátrico "ante la imposibilidad de atenderse por sí mismos y administrar su persona y bienes" ya que él tenía Alzheimer y ella una demencia senil incipiente, según el informe médico de ingreso. Según la sentencia, el matrimonio tenía un "significado patrimonio inmobiliario y un importante capital en dinero" en una sucursal de Banesto , y cuando el director bancario quiso proponer a los titulares opciones para rentabilizarlo tuvo que contactar con Benigno Moure "que controlaba personalmente las visitas".

Obligó a la mujer a firmar un contrato de venta de sus bienes 

Moure dijo al agente bancario que la fundación se hacía cargo de la administración y gestión del patrimonio y "surgió la idea" de incluir al sacerdote como "autorizado" en las cuentas bancarias "lo que la anciana María Covela aceptó asintiendo con la cabeza y firmando", según el texto.

Tras fallecer el marido, el estado de la mujer motivó en 1999 que la fundación pidiese a la Fiscalía su incapacitación legal que fue decretada en noviembre de 2001 con el nombramiento como tutor de su sobrino y único heredero César Vázquez Romero. Hasta entonces, según la sentencia, Moure estaba convencido de que María Vázquez Covela carecía de herederos y para transferir "ilícitamente" todo su patrimonio a la fundación San Rosendo, "actuó como poseedor de sus bienes inmuebles y con la facilidad que le daba figurar como autorizado en las cuentas".

El tribunal considera que Moure "se aprovechó del deterioro progresivo e irreversible de la capacidad intelectiva de la anciana y transfirió a cuentas de la fundación 495.758 euros y cargó gastos, sin soporte documental, por valor de otros 37.433 euros".

En relación a casas y fincas, según la sentencia, Moure convenció a María para que firmase un contrato privado de venta de sus bienes "prevaliéndose del deterioro psíquico de la anciana y sin intención de abonarle dinero alguno" y luego, cuando ya era legalmente incapaz, hizo documento público de venta.

No obstante, el Tribunal ha absuelto al sacerdote de los delitos de estafa y falsedad documental imputados tanto por el Fiscal como por la acusación particula

En relación al notario Alejo Calatayud , el tribunal considera que la escritura pública de la venta del piso de O Carballiño se hizo en dos lugares y momentos diferentes, uno de ellos el geriátrico en el que estaba la anciana "y sin desplegar un mínimo proceso indagatorio de su estado mental como vendedora, ya incapactada legalmente".

La Audiencia condena al notario a ocho meses de multa, de 15 euros cada día, por un delito de falsificación, por imprudencia grave, de un documento público, y le absuelve de estafa.