Viernes, 18 de Abril de 2008

"Anote mi dirección (sin reírse): Cristo de la Repolla, nº 3"

El callejero recoge ideas tan frikis como la de sustituir la calle Franco por la del Chiki Chiki

OLIVIA CARBALLAR ·18/04/2008 - 08:15h

¿Es demasiado friki cambiar el nombre de la calle Franco por la del Chiki Chiki? Puede. Pero la idea de la Chunta Aragonesista en Illueca (Zaragoza) no es tan descabellada si se echa un vistazo al callejero español.

Primera parada: Cifuentes (2.183 habitantes, Guadalajara). Calle del Cristo de la Repolla. Con la misma risa que produce terminar de leer este nombre, responde María Montserrat Henche al teléfono. "Cuando digo mi dirección, la reacción siempre es la misma: están escribiendo, se paran, me miran a la cara y me preguntan ‘¿es verdad o estás de chorra?". Evidentemente, María Montserrat responde que es verdad y despeja la duda con naturalidad: "Se escribe como repollo pero con a". Alguna señora, sin embargo, llegó a espetarle: "¡Pero qué falta de respeto!".

La calle, con unos diez números, termina en cuesta por ambos lados. "Es pequeñita, sólo hay casas, pero sólo tres están habitadas, porque la gente se ha ido muriendo", dice Montserrat. No hay turista que pase por allí que no se haga una foto bajo los dos carteles, uno a la entrada y otro a la salida. El Ayuntamiento ha tenido que reponerlos porque se los llevaban de recuerdo. "Cambiaron los de hierro por azulejos pegados a la pared con cemento", afirma.

¿Un milagro o un impuesto?

Cuentan los mayores del pueblo que el origen del nombre está en un hecho milagroso: "Un mendigo andaba pidiendo y llamó a la puerta de la casa de una familia muy pobre. La señora que lo atendió le dijo que sólo podía darle una polla que estaba criando en su corral, y al día siguiente, en agradecimiento, la mujer encon-
tró en la puerta dos pollas y un cristo tallado de madera sobre un crucifijo", explican en el Ayuntamiento.

Otra versión, más cercana a la realidad, atribuye el nombre a un impuesto de la época medieval: la poya, con y. Éste consistía en un tanto por ciento del peso de la masa de pan que cada vecino llevaba a cocer al hornero, que luego utilizaba para venderlo a quienes no amasaban. El molinero también cobraba el impuesto. Por tanto, el vecino contribuía doblemente (repoya) para la obtención de su pan. "Seguramente la calle contenga una falta de ortografía, por la ll", aclarael consistorio.

Afán castellanizador

Segunda parada: Almería. Calle Gibraltar español. A Adela León le encanta el nombre: "Es de toda la vida y me gusta que se llame así porque Gibraltar está en España, ¿o no?". Cada vez que da su dirección siempre tiene que añadir: "Y ponga también español, por favor". Dice que muy cerquita hay otra que se llama Gerardo Brenan, en homenaje al escritor e hispanista británico Gerald Brenan. No es extraño que en el barrio haya colgado también un cartel con la siguiente leyenda: "Prohibido hablar inglés a los ingleses que visiten la zona. Gracias".

Tercera parada: Leganés (Madrid). Calle AC/DC. Los rockeros Malcom y Angus Young inauguraron su calle en 2000. Scorpions o Rosendo también tienen su huequecito en el callejero. Los fans acababan con todas las placas que ponía el Ayuntamiento. "Hoy ya nadie se las lleva, eso fue al principio, con el boom", aseguran en el área de Seguridad Ciudadana. Y cuarta parada: Córdoba. Calle La Paja. Desde 2007 se llama Padre Cosme Muñoz. Los Verdes culparon al consistorio de cambiarla porque a un colegio religioso le parecía ofensivo. La Paja desemboca en la Plaza La Corre-dera. En fin.

Una parada más y, visto lo visto, el propio Franco pide el cambio por Chiki Chiki para evitar nombres peores.

Sevilla enterrará 64 nombres franquistas

Menos friki y, desde luego, menos gracioso es vivir en la calle General Merry o en la Avenida Presidente Carrero Blanco. Son sólo dos de los 64 nombres que el Ayuntamiento de Sevilla quiere cambiar por su vinculación al franquismo.

El grupo municipal de Izquierda Unida, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, ha elaborado un borrador con 64 avenidas, calles y plazas polémicas que serán debatidas en una comisión junto al PSOE. Algunas serán reemplazadas por sus denominaciones originales. Un ejemplo: General Bohórquez recuperará el pacífico nombre de calle Huerto.

No obstante, las mujeres más representativas en la historia de Sevilla o Andalucía son las preferidas para renovar el callejero de la ciudad, como ya ha adelantado Izquierda Unida. “En el nomenclátor actual de Sevilla hay un déficit de nombres femeninos”, aseguró el primer teniente de alcalde y portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos. El proceso prevé estar concluido en julio. Hasta entonces, sólo queda la opción de hacer
la vista gorda.