Jueves, 17 de Abril de 2008

La CDU y Los Verdes se unen para gobernar Hamburgo

Merkel descarta que la inusual alianza pueda repetirse en el Gobierno federal

GUILLEM SANS MORA ·17/04/2008 - 20:08h

DDP - El alcalde de Hamburgo (primero por la derecha) ayer, con sus socios verdes.

La Unión Democristiana (CDU) y Los Verdes sellaron hoy un acuerdo histórico para gobernar en Hamburgo. Es histórico por tratarse del primero entre estos dos partidos en un Land, el estado federado que constituye la organización territorial básica del país.

Hasta ahora, los experimentos de gobierno con ambas formaciones no habían pasado del ámbito municipal, y la mayor ciudad gobernada al alimón por conservadores y verdes era Fráncfort.

El alcalde-gobernador de Hamburgo, el democristiano Ole von Beust, perdió la mayoría absoluta en las últimas elecciones regionales y ha tenido que buscar un socio de gobierno. La foto del apretón de manos que se dio con la candidata verde de Hamburgo, Christa Goetsch, pasará a los libros de historia.

Políticos conservadores se apresuraron a destacar lo singular del acuerdo, aunque también hubo algunos, como el vicepresidente del grupo parlamentario de la CDU, Wolfgang Bosbach, que consideraron la alianza en Hamburgo "un proyecto piloto". Entre los verdes, un peso pesado del partido insinuó que el pacto podría ser transferible al ámbito federal. El vicepresidente del grupo parlamentario verde, Jürgen Trittin, ex maoísta y artífice del abandono de la energía nuclear en Alemania, dijo esta mañana a la televisión pública ZDF que la posibilidad de una coalición semejante en el Gobierno Federal "dependerá de los contenidos". A la pregunta de si la disposición a coaligar con la CDU no soliviantaría a los tradicionales votantes verdes, Trittin respondió: "Hay un malentendido de base. Los Verdes no se vuelven menos verdes por gobernar con la CDU, como tampoco con los socialdemócratas del SPD".

Ese coqueteo con el partido de la canciller, Angela Merkel, vino seguido de un contundente desmentido horas después en el que decía sentirse malinterpretado. "Si con la señora Merkel puedo introducir el sueldo mínimo y desconectar las centrales nucleares, ¿por qué no iba a coaligar con ella?", se justificó. La canciller le respondió con dos frases a la posibilidad de pactos federales: "Es muy improbable" y "no voy a luchar por ello".

El carrusel de declaraciones pone de manifiesto el nerviosismo de los partidos alemanes a poco más de un año de las elecciones federales. El auge del partido La Izquierda, que conquista parlamentos regionales cada vez que hay elecciones, ha desbaratado las tradicionales combinaciones de gobierno en Alemania.

Los liberales del Partido Liberal Democrático (FDP), tradicionales aliados de la CDU, se están abriendo a posibles alianzas con SPD y verdes porque ven que quizá los conservadores no les basten para gobernar. Del mismo modo, los verdes se están abriendo a acuerdos con la CDU, algo que las bases de ambos partidos, sobre todo la de la formación ecopacifista, ven con enorme recelo.

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