Jueves, 17 de Abril de 2008

EEUU insta a los libaneses a abrir el Parlamento para elegir a un presidente

EFE ·17/04/2008 - 21:28h

EFE - El secretario de Estado adjunto de EEUU para Oriente Medio, David Welch, tras entrevistarse con el primer ministro libanés, el suní Fuad Siniora.

El secretario de Estado adjunto de EEUU para Oriente Medio, David Welch, instó hoy a abrir el Parlamento del Líbano para elegir, lo antes posible, un presidente del país, cargo que se encuentra vacante desde noviembre de 2007.

"Tienen que abrir el Parlamento para que la elección presidencial tenga lugar lo antes posible y no haya que posponerla bajo ningún pretexto", afirmó Welch en una rueda de prensa después de entrevistarse con el primer ministro libanés, el suní Fuad Siniora.

El responsable estadounidense, de visita sorpresa en el Líbano, aseguró que "el Parlamento, que cuenta con miembros de la oposición y la mayoría, es el lugar apropiado para que haya un diálogo" interlibanés, interrumpido desde 2006, lo que ha paralizado la institución.

Según Welch, "el diálogo debe realizarse a través de las instituciones constitucionales, por lo que el Parlamento debe abrir sus puertas".

Además, instó a la formación de un nuevo Gobierno para que el "diálogo sea verdadero" y reiteró el apoyo de EEUU a la mayoría, que "ha sido elegida por el pueblo de modo democrático".

La próxima sesión parlamentaria para elegir un nuevo mandatario está prevista para el 22 de abril, pero se cree que será pospuesta por decimoctava vez.

"Somos un país, entre muchos otros del Consejo de Seguridad, que seguirá apoyando al Líbano", agregó, señalando que el tribunal internacional que deberá juzgar a los asesinos del ex primer ministro Rafic Hariri será constituido y que todos los que participaron en el magnicidio "deberán ser castigados".

Antes de reunirse con Siniora, Welch se entrevistó con los representantes de las Fuerzas del 14 de Marzo, mayoritaria en el Parlamento, que le entregaron un memorándum en el que le pidieron que apoye al Líbano frente a lo que calificaron de "intervención siria-iraní".

Irán apoya con entrenamiento y armas al grupo islamista chií "Hizbulá", cuyos representantes se han retirado del Parlamento y exigen un nuevo orden institucional para avenirse a elegir un nuevo presidente.