Miércoles, 16 de Abril de 2008

Ian Fleming escapa de la sombra de James Bond cien años después

EFE ·16/04/2008 - 22:16h

EFE - Fotografía de archivo sin fechar del creador de James Bond, Ian Fleming, sobre quién se ha inaugurado en una gran exposición titulada "Sólo para tus ojos" en el Museo Imperial de la Guerra de Londres, con motivo del centenario del nacimiento del escritor británico.

James Bond, el famoso espía con "licencia para matar", ha eclipsado siempre a su creador, Ian Fleming, quien ahora cobra protagonismo en una gran exposición que acoge Londres con motivo del centenario del nacimiento del escritor británico.

Con el sugerente título "Sólo para tus ojos", tomado de una obra homónima sobre el agente 007 que el autor publicó en 1960, el londinense Museo Imperial de la Guerra alberga una muestra que constituye el pistoletazo de salida de los numerosos festejos que ha organizado el Reino Unido para conmemorar la citada efeméride.

La exhibición, que podrá visitarse desde este jueves hasta el 1 de marzo del 2009, bucea en la vida de Fleming (1908-1964) y revela cómo sus experiencias vitales contribuyeron a la invención del agente secreto que siempre actúa al servicio de "Su Majestad".

Según la exposición, montada en nada menos que siete salas interconectadas, la línea que separa al escritor y al personaje resulta a veces difusa y el espectador se pregunta si el propio literato no se reinventó a sí mismo en el célebre espía.

"Fleming siempre intentaba dejar claro que él no era James Bond, pero a menudo cuando le preguntaban, contestaba con picardía 'No podría decirlo'", dijo James Taylor, comisario de la muestra.

Nacido en el seno de una familia acomodada en el selecto barrio londinense de Mayfair, el "padre" del agente 007 empezó a trabajar como periodista en la agencia de noticias Reuters, donde aprendió a "escribir rápido y, sobre todo, a ser preciso".

Para ganar "dinero de verdad", Fleming dejó Reuters para ejercer como banquero y, según admitió él mismo, como "el peor corredor bursátil del mundo", aunque prefería -al igual que Bond- gastar sus estipendios y su tiempo en mujeres, golf, alcohol y juego.

Una ruleta interactiva, por cierto, recuerda en la exposición esa afición al juego del escritor, quien, no obstante, solía apostar poco en comparación con su héroe literario, capaz de jugarse toda la seguridad de Occidente a rojo o negro.

Con el estallido de la II Guerra Mundial (1939-1945), Fleming ingresó en la División de Inteligencia Naval del Reino Unido a las órdenes del almirante John Godfrey, apodado "tío John" y a la postre su modelo para "M", nombre codificado del jefe del MI6 (servicio de espionaje exterior británico), empleador del agente 007.

A diferencia del espía ficticio, como subraya la muestra, el novelista no fue un hombre de acción en primera línea de combate, pero llegó a concebir imaginativos planes para socavar la ofensiva nazi y acumuló experiencias que incorporó a su literatura.

"Las tramas de Bond -admitió una vez Fleming- las saqué de mis recuerdos de la guerra, que pulí, les añadí un héroe, un villano y una heroína y así salió el libro".

Tras el conflicto, Fleming se casó en 1952, año en que escribió "Casino Royale" -primer libro sobre el agente secreto- en una mesa de su casa jamaicana, la conocida "Goldeneye", que puede verse en el Museo Imperial de la Guerra.

Fleming -de quien se exhiben manuscritos, fotos, atuendos, mobiliario y hasta una receta mecanografiada por él de su plato favorito, los huevos revueltos- publicó catorce novelas sobre 007 que han inspirado veintiuna películas que han conquistado el mundo.

En una exposición sobre el "padre" de Bond no podían faltar, pues, objetos relacionados con sus filmes, como la "camisa ensangrentada" que se puso Daniel Craig, el último actor en encarnar al espía, en "Casino Royale" (2006).

Aunque se echa de menos algún Aston Martin, coche preferido de Bond, el público puede contemplar el abrigo que vistió Sean Connery (el actor que el público más identifica con 007) en "Doctor No" (1962), los zapatos armados con cuchilla que calzó Rosa Klebb en "Desde Rusia con amor" (1963) o el biquini naranja que lució Halle Berry en "Muere otro día" (2002).

Aparte de la muestra, la efeméride se celebrará con la publicación el 28 de mayo -cuando Fleming cumpliría cien años- de una nueva novela de Bond encargada a la pluma de Sebastian Faulks.