Miércoles, 16 de Abril de 2008

Carrillo cree que la Pasionaria es una fuerza de la naturaleza e icono del S. XX

EFE ·16/04/2008 - 16:52h

EFE - El ex dirigente del PCE Santiago Carrillo, saluda al Rey y al resto de miembros de la Familia Real, en presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y los presidentes del Congreso y del Senado, José Bono y Javier Rojo, entre otros, durante el acto solemne de apertura de la IX Legislatura de las Cortes Generales, hoy en el Congreso de los Diputados.

El histórico político comunista Santiago Carrillo acaba de publicar una biografía sobre "Dolores Ibárruri. Pasionaria, una fuerza de la naturaleza", en la que describe también a la histórica dirigente como "una figura esencial del siglo XX", a la par que otros iconos como Che Guevara u Ho Chi Minh.

En su libro, editado por Planeta, Carrillo ofrece un testimonio cercano, humano y político de ella, descrita como "elegante, amable, simpática y sencilla", que "cuando un día se levantó a hablar resultó que era un gran tribuno, con una elocuencia arrebatadora".

Carrillo recuerda que Dolores nació en una familia humilde en 1895 en la localidad minera vizcaína de Gallarta, donde adquirió "la conciencia de clase de un modo natural y directo" debido a las "durísimas" condiciones de trabajo y vida de la clase obrera.

En aquellas circunstancias, la revolución rusa de 1917 despertó las esperanzas de los trabajadores en todo el mundo, por lo que Ibárruri, con 22 años, "abrazó la causa" de la Tercera Internacional.

Debido a su mala salud, continua el libro, la apartaron pronto de los trabajos de la mina, por lo que pudo acudir a la escuela hasta los 15 años e, incluso, soñó con ser maestra, lo que no fue posible debido a los gastos que ello ocasionaba.

Tras participar en la fundación del PCE y escribir en la prensa obrera numerosos artículos, que decide firmar como Pasionaria, en 1931 se instala en Madrid, donde se convierte en una figura popular, aunque también es encarcelada.

Al estallar la guerra, viajó a París para solicitar ayuda al Frente Popular de Francia y vuelve decepcionada, aunque enseguida organiza la defensa de Madrid y su figura se agiganta y se convierte en un emblema de la resistencia, con su mítico "No pasarán" y otras frases célebres, así como con sus intervenciones en la radio y en los mítines.

Con el final de la guerra, se instala en Moscú y participa en la vida del PCE y de la Internacional Comunista, mientras se ocupa de los exiliados españoles, narra Santiago Carrillo.

Dentro de los debates de ese momento, se muestra a favor de la disolución de la Internacional y a favor de la autonomía de los partidos comunistas nacionales.

Funda Radio España Independiente, la famosa Pirenaica, que da a conocer la política del PCE dentro de España y en esos años de la Segunda Guerra Mundial sufre el golpe más doloroso de toda su vida: la muerte de su hijo Rubén en la defensa de Stalingrado en septiembre de 1942.

Es elegida secretaria general del PCE y se instala en París en 1945, aunque es acosada por el Gobierno francés, que quiere mejorar las relaciones con Franco, por lo que en 1948 vuelve a Moscú, donde años después apoyará que el partido trabaje dentro de los sindicatos franquistas y que el futuro lo dirijan las nuevas generaciones del partido.

Para Carrillo, la independencia de criterio y la ausencia de dogmatismo fueron las constantes de la vida de Pasionaria, así como saber adaptar al PCE a las nuevas circunstancias y resistir las presiones del PCUS.

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