Miércoles, 16 de Abril de 2008

El Rey insta a lograr políticas de Estado, con prioridad en terrorismo y economía

EFE ·16/04/2008 - 09:15h

EFE - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (c), saluda al líder del PP, Mariano Rajoy (de espaladas), a su llegada al acto de la solemne sesión de apertura de la IX Legislatura, quince días después de haberse constituido el Congreso y el Senado, que presiden los Reyes en Madrid.

El Rey ha instado hoy a las Cámaras a trabajar con "tesón" para lograr el consenso en las grandes "políticas de Estado", con prioridad en la lucha contra el terrorismo y en hacer frente a las "dificultades e incertidumbres" de la situación económica, como demanda "la voluntad popular".

Don Juan Carlos, acompañado por la Reina y el resto de la Familia Real, ha presidido hoy en el Congreso de los Diputados la solemne ceremonia de apertura de la IX Legislatura, en presencia del nuevo Gobierno, encabezado por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, así como de los diputados y senadores.

En su discurso el Rey ha destacado que "la lucha contra el terrorismo ocupará un lugar crucial" y ha resaltado que la unidad de todas las fuerzas democráticas es una de las demandas más unánimes e insistentes" de la sociedad española, "una obligación de todos los demócratas y un deber frente a las víctimas y sus familias".

El Monarca, después de referirse a los últimos atentados terroristas, el más reciente el perpetrado en el País Vasco que costó la vida al ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco, ha reiterado el apoyo de la Corona a las víctimas y a sus familias.

Don Juan Carlos ha recalcado que la actual situación económica, el nivel de empleo y la protección social son situaciones ante las que hay que reaccionar "con grandeza, diálogo, cohesión y solidaridad" para retomar la dinámica de "los altos niveles de crecimiento y bienestar" acumulados en más de una década.

En ese sentido el Rey ha pedido que se aúnen los esfuerzos de las distintas administraciones, porque "una España moderna, unida, plural y diversa, exige conciliar intereses y armonizarlos" para asegurar que nuestra vida colectiva sea un proyecto solidario e integrador.

Don Juan Carlos ha felicitado al pueblo español por su madurez y vitalidad democráticas y ha reiterado que España es una "sociedad moderna y llena de sanas ambiciones de más progreso, educación y bienestar, que espera de todos los poderes públicos la mayor atención y cercanía hacia sus sensibilidades y aspiraciones, así como soluciones justas, eficaces y ágiles a sus problemas".

Ha reclamado a los miembros de las Cortes que, como legisladores, deben "buscar, armonizar e integrar opiniones de muy distinto signo y procedencia, al servicio del mejor futuro para el conjunto de España".

Don Juan Carlos ha recordado que para mantener nuestro crecimiento, garantizar la seguridad y contribuir a la paz, necesitamos "de una acción exterior dotada de la máxima solidez y credibilidad y, por ello mismo, ampliamente consensuada".

De acuerdo con sus palabras, la cuarta Presidencia de la Unión Europea, que asumirá España en esta legislatura, será la ocasión para renovar nuestro compromiso con la integración.

Además el Rey ha pedido que se redoblen los esfuerzos para fortalecer los lazos con Iberoamérica y que se preste especial atención al Mediterráneo, y también a las relaciones transatlánticas, Asia y África, además de a la cooperación con los países en desarrollo.

Después de reconocer el trabajo de ambas Cámaras, Don Juan Carlos ha señalado que todo sistema democrático debe, por esencia, estar presidido por un continuo afán de plena sintonía entre la acción de los distintos poderes públicos y la voluntad del pueblo al que se deben.

Y en ese sentido ha recordado que dentro de pocos meses se cumplirán treinta años de la aprobación de la Constitución, "producto del más amplio consenso nunca alcanzado entre nosotros" y que ha supuesto la garantía de "una valiosa etapa de transformación y de modernización, de garantía y desarrollo de nuestros derechos y libertades, como nunca antes había vivido España".

Según sus palabras, todos "somos responsables de asegurar la observancia y el pleno desarrollo de los valores constitucionales en nuestra vida pública".