Martes, 15 de Abril de 2008

Berlusconi anuncia que cerrará las fronteras de Italia

El futuro primer ministro promete salvar a su país, expulsar a los sin papeles y acabar con  el crimen, los impuestos excesivos y la basura.

MAR CENTENERA ·15/04/2008 - 21:08h

Berlusconi tiene que contentar a sus aliados de extrema derecha.

El viejo Silvio Berlusconi, conquistador de Italia por tercera vez, quiere "pasar a la Historia del país como un estadista que lo ha cambiado". Sin perder tiempo, ayer abrió varios frentes de batalla: la inmigración ilegal, el crimen, la reducción de impuestos, la reforma de la Justicia, el rescate de Alitalia de manos extranjeras y la limpieza express de Nápoles.

La amplia mayoría con la que gobernará -101 escaños de diferencia- le da vía libre. "Una de las primeras cosas que tenemos que hacer es cerrar las fronteras y construir más campos [de internamiento] para identificar a los ciudadanos extranjeros que no tienen trabajo y que son forzados a vivir del crimen", dijo Il Cavaliere. Aseguró que los inmigrantes sin papeles serán deportados a sus países de origen.

"En segundo lugar, necesitamos más policía local que constituya un Ejército del bien en las plazas y las calles para que se interponga entre los italianos y el Ejército del Diablo", añadió.

Sus comentarios han tranquilizado a su principal aliado político, Umberto Bossi, quien ha exigido que se apruebe el federalismo fiscal y se castigue la inmigración ilegal. "O cumple con las promesas o perderé la paciencia", advirtió ayer el secretario general de la xenófoba Liga Norte.

Desde esta formación, que se ha convertido en la tercera fuerza italiana al superar el 8% del voto, se ha aplaudido la desaparición de los comunistas del arco parlamentario."El muro de Berlín ha caído también en Italia", proclamó Roberto Maroni.

Un parlamento menos atomizado 

La gran simplificación del panorama electoral, de 26 partidos a tan sólo 5 en el Congreso, agilizará la aprobación de reformas, según el futuro primer ministro.

"Ahora gobernaremos como todas las grandes democracias occidentales, con un gran partido en el poder y un gran partido en la oposición", expresó con satisfacción.

El magnate de las comunicaciones se muestra impaciente por empezar y se mostró confiado en tener el nuevo Gobierno a punto en dos semanas. Ha desvelado que habrá doce ministros, entre los cuales cuatro serán mujeres.

En Italia existe "una prevalencia de los hombre en la política", y por eso "no es tan fácil tener mujeres protagonistas preparadas para una actividad de gobierno", respondió Il Cavaliere cuando se le preguntó en una entrevista radiofónica si su Gobierno tendrá mayoría femenina como el de Zapatero.

Según Berlusconi, a quien varias políticas han acusado de imaginar a las mujeres "sólo en horizontal", el Ejecutivo español "es demasiado rosa". Pero expresó que lo seguirá con gran atención: "Las mujeres meten en la política talento, concreción, capacidad de ir al punto de origen de los problemas. Será un Gobierno que estará más atento a los problemas de la sociedad, sobre todo de la familia, los jóvenes y los ancianos".

Entre los principales problemas de Italia, dijo el vencedor de los comicios, está la economía. Para sanearla, explicó, reducirá los impuestos, el gasto público, la evasión fiscal y aumentará la inversión en infraestructuras y las ayudas a las familias.

"La libertad económica es un valor civil idéntico al de la libertad religiosa y política", señaló el magnate, cuyó éxito empresarial admiran millones de italianos.

El nuevo Gobierno arrancará desde Nápoles, como muestra del compromiso para poner fin a la crisis de los residuos "que ha perjudicado al turismo y a las exportaciones de productos italianos" así como también "a la imagen de Italia en el mundo".

Berlusconi no pudo evitar bromear cuando una periodista extranjera le preguntó a qué se debía su popularidad entre los italianos. "A que soy joven", respondió sonriendo, orgulloso de disimular bien sus 71 años gracias al bisturí.

Tampoco se mordió la lengua al responder a la prensa que critica que denuncia el conflicto de intereses y el fracaso de las medidas económicas que aplicó en su anterior legislatura, entre 2001 y 2006, y ahora quiere recuperar. "Hace quince años que me intentáis echar pero yo sigo aquí", dijo con sorna. Y seguirá, al menos otros cinco.

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