Martes, 15 de Abril de 2008

Israel boicotea al ex presidente Jimmy Carter

El Gobierno no recibe al Nobel de la Paz ni le da permiso para cruzar a Gaza o visitar a presos

EUGENIO GARCÍA GASCÓN, corresponsal ·15/04/2008 - 21:20h

AFP/A.SAFADI - Jimmy Carter y su esposa Rosalyn depositan flores en la tumba de Arafat.

Al ex presidente estadou-nidense Jimmy Carter nunca le han querido mucho en Israel, pero la gira que realiza estos días por Oriente Próximo está superando los desplantes anteriores.

Ni el primer ministro, Ehud Olmert, ni la titular de Exteriores, Tzipi Livni, ni el ministro de Defensa, Ehud Barak, han encontrado hueco para recibir al ex presidente, galardonado en 2002 con el Nobel de la Paz por sus esfuerzos para buscar soluciones a los conflictos e impulsar la democracia y los derechos humanos. Los dirigentes israelíes ni siquiera han accedido a darle el permiso que necesita, y que ha solicitado, para cruzar a Gaza, ni le han autorizado a reunirse, como era su deseo, con el preso Maruán Barguzi, uno de los líderes de Fatah condenado y encarcelado por Israel.

A pesar de estos reveses, el hombre que logró el histórico acuerdo de Camp David entre Israel y Egipto en 1979, el primer acuerdo de esta naturaleza, se las ha apañado para llevar adelante su plan de visitas y reuniones, no con los primeros espadas pero sí con otras personalidades relevantes.

Ayer Carter viajó a Ramala para entrevistarse con algunas de las autoridades palestinas, aunque el presidente Mahmud Abás, que sólo tiene ojos para Olmert, se había marchado a Jordania.

Flores para Arafat

Carter sólo pudo reunirse con varias personalidades entre las que se encontraba Naser al-Shaer, quien fuera viceprimer ministro en la época de Hamás. De este encuentro no salieron declaraciones.El ex presidente depositó una corona de flores en la tumba de Yaser Arafat, convirtiéndose en la primera personalidad estadounidense que tiene un gesto así. Incluso llamó a Arafat "querido amigo".

En la reciente visita de George W. Bush a Ramala, éste no visitó el mausoleo de Arafat.

Un libro polémico con la palabra apartheid


El mensaje de Carter es que la paz es posible a través del diálogo y que Israel y Estados Unidos tienen que negociar con Hamás y con Siria, dos actores esenciales –“cruciales” en palabras de Carter– en la política de Oriente Próximo. Es un mensaje que no gusta nada en Israel, ni Estados Unidos, de ahí que el Departamento de Estado haya marcado sus distancias con respecto a la gira del ex presidente.

Los israelíes no quieren a Carter por múltiples razones. Una de ellas es la reciente publicación de ‘Palestina, Paz no Apartheid’, un libro donde Carter denuncia el “sistema de apartheid” que Israel aplica sobre los palestinos. Ayer, el ex presidente mencionó una cuestión que tampoco agradó aquí: que Israel no ha cumplido ninguno de los compromisos que adquirió en la cumbre de Annapolis de noviembre. Ni ha detenido la feroz construcción en Cisjordania ni ha levantado ningún control militar de los que hacen la vida imposible a los palestinos.

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