Martes, 15 de Abril de 2008

El Papa abordará con Bush el problema de la inmigración y le pedirá ayuda para Latinoamérica

EFE ·15/04/2008 - 12:18h

EFE - Donald W. Wuerl, arzobispo de Washington habla ayer, 14 de abril, ante los medios en el estadio de los Nationals de Washington, donde el papa Benedicto XVI realizará su primera misa durante su visita a Estados Unidos. El Papa llegará hoy a este país y se reunirá con el presidente de EEUU, George W. Bush, mañana miércoles.

El papa Benedicto XVI afirmó hoy en el avión que le lleva a Estados Unidos que hablará con su presidente, George W. Bush, de la inmigración y le pedirá que su país ayude al desarrollo y crecimiento de Latinoamérica.

Benedicto XVI explicó, respondiendo a las preguntas de los periodistas, que en la última visita de los obispos de América Central y de América del Sur conoció el gran problema de la inmigración que existe en esos países.

El Pontífice destacó sobre todo el "drama de la separación" familiar que supone la inmigración y afirmó que se necesitan soluciones a largo plazo para el desarrollo social.

Añadió que hablará con el presidente Bush de la necesidad de que Estados Unidos ayude a los países de Latinoamérica para que crezcan y se desarrollen.

El Papa hizo hincapié en la necesidad de tomar medidas a corto plazo para ayudar a las familias destruidas por la emigración y de la precariedad para que los emigrantes puedan disfrutar, al menos, de una vida digna.

Benedicto XVI puntualizó que en Estados Unidos existe una gran hospitalidad hacia el inmigrante y que la Conferencia Episcopal norteamericana colabora con los obispos de América Latina para dar apoyo a los emigrantes.

"En Estados Unidos hay mucha humanidad y muchas acciones positivas", añadió el Papa.

El Pontífice se mostró "atraído" por el concepto positivo de laicidad en Estados Unidos y valoró cómo los ciudadanos han querido crear un Estado laico y secular, pero que da a todos la posibilidad de expresar y tener su propia religión.

Definió a Estados Unidos como "un Estado laico que puede vivir libremente el amor por la religión" aunque, no obstante, advirtió que también en Estados Unidos ha llegado el "ataque de la secularización".

Respecto a su visita a las Naciones Unidas, el Pontífice explicó la necesidad de que esa organización defienda que los derechos principales del hombre no son negociables.