Lunes, 14 de Abril de 2008

El 'striptease' emocional de un enfermo de cáncer

El presidente del Foro Español de Pacientes, Albert Jovell, cuenta su lucha contra la dolencia

AINHOA IRIBERRI ·14/04/2008 - 20:55h

Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes. ÁNGEL MARTÍNEZ

Aunque el presidente del Foro Español de Pacientes y doctor en Medicina y Sociología, Albert Jovell, nunca ha ocultado que padece cáncer, es raro oírle hablar de su enfermedad en sus intervenciones en foros de debate.

Como cabeza visible de la entidad que aglutina a la mayoría de las asociaciones españolas de pacientes, Jovell prefiere centrar su discurso en las necesidades del único colectivo al que, casi con seguridad, pertenecen todas las personas alguna vez en su vida: el de los pacientes.

Escribir sus vivencias estaba en la cabeza de Jovell desde hace años, aunque para una audiencia reducida: la de sus hijos de 6 y 10 años, a los que quería dejar contado, en caso de no poder hacerlo en persona, la importancia de la profesión de médico (que Jovell comparte con su padre y su hermana), la valía de su progenitor (al que los hijos de Jovell no llegaron a conocer por culpa del cáncer), y lo que él, como padre, esperaba de ellos.

De lo íntimo a lo público

La editorial Planeta se encargó de que lo íntimo se convirtiera en público cuando se puso en contacto con Jovell, al que conocían por su trabajo en el Foro Español de Pacientes y por los artículos que escribe de forma regular en la prensa.

Fruto de esta aproximación es Cáncer: Biografía de una supervivencia, un libro que su autor define como un striptease emocional y que, advierte, “no es sólo para pacientes de cáncer”.

Cree que, en su condición simultánea de médico y paciente, podría aportar cosas adicionales a las de otras biografías de enfermos de cáncer ya editadas.

Sobre todo se refiere a “la parte dura del cáncer, de la que nunca se escribe”. Y habla del miedo, un sentimiento que los pacientes oncológicos parecen obligados a esconder. “No es normal que casi ninguna visita médica empiece cuestionando al paciente sobre si tiene miedo, no se habla de este sentimiento tan común”,  explicó ayer Jovell en la presentación del libro.

En la biografía de este médico se tocan asuntos que no gustan, sobre todo a las familias de los pacientes. Como las curaciones que a veces no son tales y que golpean con un nuevo diagnóstico cuando el paciente y su entorno creen haber superado un cáncer. “Quizás el mensaje es que el tumor progresa, pero la supervivencia también”, subrayó Jovell, que se está sometiendo a quimioterapia en la actualidad.

Habla también este médico-paciente sobre la espera y la angustia que acompaña al periodo que media entre las pruebas y su resultado. Y, desde su tribuna, el autor aprovecha para defender a ultranza la sanidad pública: “Cuando le detectaron el cáncer a mi padre, yo vivía a cinco minutos del Dana-FarberHarvard Cancer Center (el centro médico especializado de la Universidad de Harvard); mi primera idea es que viniera a tratarse ahí y él me dijo que no, que se trataría donde sus pacientes; años después, yo tomé la misma decisión”.