Lunes, 14 de Abril de 2008

Putin se perfila como el nuevo líder del partido del Kremlin

EFE ·14/04/2008 - 13:39h

EFE - El presidente ruso, Vladimir Putin, participa en una reunión del consejo de ministros en el Kremlin de Moscú (Rusia) hoy lunes 14 de abril.

El presidente saliente ruso, Vladímir Putin, se perfila como el nuevo líder del partido oficialista Rusia Unida (RU), plataforma que le permitiría mantener su influencia cuando asuma en mayo la jefatura del Gobierno.

"Mañana, podremos proponer oficialmente a Vladímir Putin que ocupe la presidencia del partido", anunció hoy Borís Grizlov, actual líder de RU, en declaraciones a la prensa antes de la inauguración del IX congreso de esa formación que tiene lugar hoy y mañana.

Con este fin, esa fuerza política introdujo hoy enmiendas en su estatuto que permitirán a Putin encabezar RU sin necesidad de militar en sus filas.

"Ésta no es una cuestión técnica, sino un asunto político de importancia", dijo Grizlov, a la sazón jefe de la Duma o cámara de los diputados de Rusia.

Según las enmiendas, en caso de que Putin acepte la oferta y reciba el apoyo de un mínimo de dos tercios de los delegados, éste se convertiría en el presidente del partido, y Grizlov sería el jefe de la ejecutiva de RU.

Rusia Unida fue fundada en 2001 a iniciativa del propio Putin, que encabezó sus listas en las elecciones parlamentarias de diciembre pasado, para garantizarse el control del Legislativo.

Fuentes del partido matizaron que Putin no asumiría formalmente la dirección de RU hasta que haya cedido el timón del Kremlin a su sucesor, el presidente electo Dmitri Medvédev, el próximo 7 de mayo, cuando éste jurará el cargo.

Éste, a su vez, ha confirmado que propondrá a Putin como primer ministro, candidatura que podría ser aprobada por la Duma al día siguiente de su investidura.

En caso de que se hagan realidad todos esos pronósticos, Putin tendría bajo su control el Gobierno, el partido del Kremlin y, consecuentemente, la Duma, donde los oficialistas cuentan con 315 de los 450 escaños.

De esta forma, Putin garantizaría durante los próximos cuatro años a su sucesor el respaldo de todos esos instrumentos de poder y, al mismo tiempo, podría controlar de cerca su gestión y perpetuar su propio legado.

Por ello, los críticos del Kremlin aducen que, por lo menos al principio, Medvédev será un presidente débil, se limitará a seguir a pies juntillas la política marcada por Putin desde el año 2000 y tardará en dejar su impronta como máximo dirigente ruso.

"Posiblemente, esto signifique el comienzo de un cambio del sistema político. Un paso hacia el advenimiento de un poder normal encarnado por un partido", aseguró Viacheslav Níkonov, presidente de la Fundación "Política".

El analista considera que Rusia es uno de los pocos países donde el presidente no pertenece a ningún partido político.

"En ninguno de los países que pretenden llamarse democráticos se da el caso de que el primer ministro o el presidente no militen en un partido", subrayó.

Grizlov aseguró que "el programa político del partido es el Plan Putin: la reinstauración de Rusia como una gran potencia".

Además, expresó que Rusia Unida estaría encantada de tener en sus filas a Medvédev, aunque, según fuentes del diario "Kommersant", éste ya habría declinado la invitación.

Según Andréi Riabov, experto del Centro Carnegie de Moscú, es muy probable que Putin acepte encabezar el partido oficialista y que Medvédev permanezca fuera de la formación.

"A mi manera de ver, esta construcción crea condiciones para el paso paulatino a una república presidencialista-parlamentaria", dijo Riabov citado por la agencia Interfax.

Al congreso de Rusia Unida, que cuenta con cerca de 2 millones de militantes, asisten unos 600 delegados provenientes de todo el país, así como 1.500 invitados.

"Somos el mayor partido del país. No representamos a un estrecho círculo de personas, sino a todo el país", aseguró Oleg Morozov, vicepresidente de la Duma y alto dirigente del partido.

El congreso del partido también sirve para desglosar los aspectos fundamentales de la estrategia de desarrollo del país hasta 2020, año en el que el Kremlin espera que Rusia sea ya una de las cinco potencias económicas mundiales.

Según esa estrategia, dos de cada tres rusos deben pertenecer a la clase media para entonces, cuando actualmente sólo un tercio se considera parte de ese segmento.

Por otra parte, Grizlov anunció que Rusia Unida mantendrá su carácter monolítico y que no está prevista la creación de fracciones o alas en su seno.