Lunes, 14 de Abril de 2008

"Capitán, mande firmes", primera orden de Chacón como ministra de Defensa

EFE ·14/04/2008 - 09:15h

EFE - La ministra de Defensa, Carme Chacón, promete su cargo ante el Rey durante el acto celebrado hoy en el Palacio de la Zarzuela, en el que los otros dieciséis miembros del nuevo ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero hicieron lo propio.

"Capitán, mande firmes. Digan conmigo: Viva España y Viva el Rey", ha sido la primera orden dada hoy por la primera ministra de Defensa de la historia española, Carme Chacón, al tomar posesión de su cargo al frente de las Fuerzas Armadas.

Acompañada por el ministro de Defensa saliente, José Antonio Alonso, y en un segundo plano por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general Félix Sanz, la nueva titular del Departamento ha recibido honores de ordenanza y pasado revista a una compañía mixta, de los tres ejércitos, formada para el acto.

Embarazada de siete meses y con un gesto serio, Chacón protagonizó en el patio del Ministerio de Defensa el acto castrense, que contó con la asistencia de los presidentes del Congreso, José Bono, y del Senado, Javier Rojo, y la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

Ante ellos, la ministra aseguró que asume el cargo "con responsabilidad, orgullo y movida por el profundo amor a nuestra España unida y diversa, a la paz y a la libertad".

Al acto también asistieron los ministros de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, así como varios ex ministros de Defensa, como Narcís Serra, Julián García Vargas y Gustavo Suárez Pertierra.

No faltaron el jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general Carlos Villar, el jefe de Estado Mayor del Aire (JEMA), Francisco José García de la Vega, y el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Sebastián Zaragoza.

El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saíz, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, y el dirigente de UGT, Cándido Méndez, también estaban entre los invitados.

Entre los invitados se encontraban los familiares de la ministra -padres, abuela, hermana y tres sobrinos-, la actriz Cayetana Guillén Cuervo, Pedro Zerolo, y el escritor Juan José Millás.

La ceremonia fue seguida con gran expectación por los medios de comunicación y los trabajadores del Ministerio, asomados a las ventanas del edificio.

En lugar destacado se situaron también familiares de militares fallecidos, a quienes la ministra recordó en su discurso y saludó personalmente al concluir el acto.

Sus primeras palabras fueron para recordar a los militares que defiende la paz y la legalidad en el mundo, y especialmente a quienes entregaron su vida en el desarrollo de su labor.

Tras destacar la gestión de su antecesor por su "trabajo, discreción y eficacia", Chacón elogió la adaptación y la "profunda transformación" registrada por las Fuerzas Armadas en los últimos años, su "excelente reputación" en el mundo y la alta valoración de la sociedad española.

Para Chacón, el hecho de que una mujer se ponga al frente de Defensa es prueba de la "integración e identificación" entre la sociedad y las Fuerzas Armadas.

Se comprometió a tener unas Fuerzas Armadas "bien preparadas para cumplir su función constitucional" y unos ejércitos modernos, con una estructura renovada y una dotación adecuada.

Chacón también se propuso generar el mayor grado de acuerdo social y parlamentario en torno a la política de defensa y desarrollar la Ley de Carrera Militar, así como fomentar la presencia y promoción de las mujeres en las Fuerzas Armadas.

Por su parte, Alonso también recordó a los militares fallecidos y destacó la buena preparación de los ejércitos, "al primer nivel del mundo".

"Para España es de capital importancia tener unas buenas Fuerzas Armadas y destinadas a buenas causas", recalcó Alonso, quien destacó la importancia de que las misiones internacionales cuenten con "las mejores condiciones de legitimidad y consenso nacional e internacional", en referencia a operaciones auspiciadas por Naciones Unidas y con la autorización del Parlamento.