Domingo, 13 de Abril de 2008

Casi 5.000 personas se manifiestan en Sonseca en memoria del joven que murió tras una paliza

EFE ·13/04/2008 - 14:51h

EFE - Cerca de cinco mil personas han participado hoy en la manifestación convocada por el Ayuntamiento de Sonseca (Toledo) y los familiares y amigos de José Félix García-Ochoa, fallecido el pasado día 4 tras una brutal paliza por parte de jóvenes de la localidad.

Casi cinco mil personas, según los convocantes del acto, se manifestaron en silencio hoy en Sonseca para pedir justicia y en memoria del joven José Félix García-Ochoa que murió el pasado día 4 tras un mes en coma a consecuencia de la "brutal paliza" que le propinaron tres jóvenes de esta localidad.

La manifestación, convocada por el Ayuntamiento, familiares y amigos de José Félix, de 30 años, partió en silencio y bajo la lluvia a las cinco de la tarde de la plaza de Malpica y concluyó una hora más tarde en la plaza de la Virgen de los Remedios de la localidad, de unos diez mil habitantes, cercana a la capital y conocida por sus fábricas de muebles.

La marcha -que iba precedida por una pancarta con el lema de la manifestación, "Justicia José Félix, siempre con nosotros" estaba ilustrada con una fotografía de la víctima y un crespón negro- atravesó la calle Arroyada, una de las principales vías comerciales de Sonseca donde el joven tenía una tienda de informática.

A la cabeza de la manifestación iban el alcalde de la localidad, José Millán, los padres del joven fallecido, Félix y Remedios, así como sus hermanas Nuria y Laura, además de otros familiares y amigos que vestían camisetas blancas con la fotografía impresa de José Félix y el texto "Siempre con nosotros", al igual que los carteles que portaban los manifestantes.

La marcha en memoria del joven sonsecano, que se debatió entre la vida y la muerte durante cinco semanas en el hospital 'Virgen de la Salud' de Toledo, terminó con la lectura de un comunicado por parte de su hermana Nuria en la plaza de la Virgen de los Remedios, donde se improvisó una pequeña capilla y en la cual los padres del joven fallecido depositaron unas flores.

En el manifiesto que leyó la hermana del malogrado joven se agradeció las muestras de apoyo recibidas y también "queremos alzar la voz para decir que las gentes de bien no queremos entre nosotros a quienes atemorizan, agreden, anulan o destruyen al ser humano".

Pidió también que la "Justicia caiga con todo su peso sobre quienes han cometido esta salvaje agresión y que nos concienciemos de la creciente violencia que encontramos día a día en nuestra sociedad".

Los hechos ocurrieron sobre las cinco de la madrugada del sábado 1 de marzo cuando los tres jóvenes lanzaron una botella al vehículo de la víctima a la salida de un bar de copas de la población y éste les reprendió.

Posteriormente, siguieron a la víctima, a la que esperaron en las inmediaciones de su domicilio, una vivienda apartada del casco urbano, cuando llegaba en su coche en compañía de una amiga.

Allí, y tras amenazar a la chica, cogieron a José Félix y lo alejaron unos cien metros hasta un olivar, donde recibió numerosos golpes en la cabeza.