Domingo, 13 de Abril de 2008

El británico sospechoso de la desaparición de Madeleine va a demandar a la prensa

EFE ·13/04/2008 - 16:38h

EFE - El matrimonio británico Gerry (izqda) y Kate McCann, cuya hija, Madeleine, desapareció en mayo de 2007 en Portugal, en una reunión en el Parlamento Europeo en Bruselas (Bélgica), el 10 de abril de 2008.

El ciudadano británico Robert Murat, declarado por la policía portuguesa sospechoso de la desaparición de Madeleine McCann, va a demandar a once periódicos británicos y a una cadena de televisión por un presunto caso de difamación, informó hoy el dominical "The Observer".

La firma de abogados Simons Muirhead & Burton, con sede en Londres, confirmó que representa a Murat, que vive con su madre cerca del complejo de vacaciones del sur de Portugal donde desapareció Madeleine el 3 de mayo pasado.

En un comunicado, la firma de abogados indicó que las acciones están dirigidas contra la cadena de televisión "Sky", así como los rotativos "The Daily Express", "The Sunday Express", "The Daily Star", "The Daily Mail", "The Evening Standard", "Metro", "The Daily Mirror", "The Sunday Mirror", "News of the world", "The Sun" y "The Scotsman".

Según "The Observer", se trata del mayor número de demandas por difamación hechas por una sola persona contra los medios británicos en un sólo asunto y podría suponer a Murat una indemnización récord de más de 2 millones de libras (2,5 millones de euros).

Doce días después de la desaparición de Madeleine, de cuatro años, la Policía lusa declaró sospechoso oficial a Murat después de levantar sospechas entre la prensa británica desplazada al Algarve, a la que sirvió de intérprete.

El hombre, que ha defendido siempre su inocencia, fue interrogado varias veces y la policía investigó a varias personas de su entorno y se incautó de diversos objetos personales, desde ordenadores a ropa, para analizarlos.

Sin embargo, la policía nunca llegó a detenerle ni le acusó formalmente.

Las sospechas sobre Murat, que fue el primer sospechoso del caso, se diluyeron cuando a comienzos de septiembre pasado los padres de la pequeña, Gerry y Kate McCann, fueron declarados sospechosos de participar en una hipotética muerte accidental y ocultación del cadáver de su hija, algo que ellos niegan.