Sábado, 12 de Abril de 2008

El misterio de la base de Manta

Ecuador investiga las operaciones militares de una base de EEUU y no descarta exigir su desmantelamiento antes del fin del contrato que concluye en 2010.

GORKA CASTILLO ·12/04/2008 - 20:54h

Muchos ecuatorianos han pedido el cierre de la base militar estadounidense.

Hay pocas gaviotas en Manta. Hace tiempo que no acompañan a los pescadores de este pueblo del este de Ecuador. Un sonido profundo y desgarrador las espanta. A veces recuerda a un temporal. Pero el Océano Pacífico está en calma. El rugido procede de la base militar estadounidense situada junto al puerto. El centro de Manta es como un pequeño portaviones varado en tierra que actúa como vigía de la superpotencia en América del sur.

Fuentes oficiales ecuatorianas que conocen la investigación aseguran a Público "que aquí se organizó el ataque perpetrado el 1 de marzo contra un campamento de las FARC". Aunque EEUU lo niega, las pruebas recogidas en el lugar del bombardeo han verificado las sospechas: "se arrojaron cinco ‘smart bombs' (bombas inteligentes)" utilizadas en la guerra del Golfo "con una precisión impresionante" y un margen de error de un metro, "de noche, en aviones a gran velocidad", señala. Ningún cuerpo militar latinoamericano posee semejante arsenal de guerra.

Esta misma fuente indica que las investigaciones les llevan a Manta. "Los pilotos que condujeron el bombardeo eran estadounidenses, posiblemente de la empresa DynCorp", proveedora de equipamiento bélico y mercenarios, que tiene contratos en el marco del Plan Colombia desplegado en la guerra contra el narcotráfico y el terrorismo.

La situación se ha vuelto tan tensa que la Asamblea Constituyente ecuatoriana ha creado una comisión indagadora sobre la actividad militar estadounidense en territorio ecuatoriano. De las entrevistas realizadas durante las últimas tres semanas se ha elaborado una primera conclusión. "Tenemos indicios de que en esta base se entrenan a mercenarios ecuatorianos para ser enviados a Irak y se organizan los vuelos fumigadores que están causando estragos en reservas selváticas de la Amazonía".

Esta misma semana, el pleno de la Asamblea sugería la posibilidad de emitir un mandato constitucional para que los estadounidenses adelanten su salida de Manta previsto para 2010. Un miembro de la Cámara que prefiere mantener su identidad en el anonimato, aseguró ayer a este diario que se barajan varias posibilidades para denunciar el contrato. "Una es su participación directa o indirecta en el bombardeo del 1 de marzo en suelo ecuatoriano" indica. Otra es que, a pesar de su avanzada tecnología, mostraron un comportamiento negligente a la hora de detectar el campamento de las FARC y, en caso de haberlo hecho, "por no haber informado a las autoridades del país socio, que es Ecuador", concluye.

EEUU busca una nueva ubicación. Su embajador en Bogotá, William Brownfield, señalaba esta semana que negocian con Colombia. Pero fuentes militares ecuatorianas aseguran que es una broma "porque su próximo destino es Perú".