Viernes, 11 de Abril de 2008

Italia cierra una campaña electoral que no logró emocionar a los ciudadanos

EFE ·11/04/2008 - 15:39h

EFE - El candidato a primer ministro del conservador Pueblo de la Libertad (PDL), Silvio Berlusconi, ayer 10 de abril de 2008, en un acto electoral, en Roma (Italia), con miras a las elecciones que se celebrarán el próximo dominingo y lunes.

La campaña electoral para las elecciones generales italianas llega hoy a su fin, después de cuatro semanas en las que los principales candidatos, el conservador Silvio Berlusconi y el demócrata Walter Veltroni, no fueron capaces de involucrar a los ciudadanos, que la han seguido con escepticismo y despego.

El último acto electoral de ambos candidatos serán dos entrevistas, separadas y consecutivas, emitidas esta noche en directo por la televisión Canale 5, propiedad de Berlusconi, en un intento de llegar a más ciudadanos que con un tradicional mitin.

Berlusconi, líder del Pueblo de la Libertad, se da como seguro vencedor y el pasado 28 abril, último día de la publicación de sondeos electorales, su ventaja era de entre 8 y 5 puntos en la Cámara de Diputados frente al Partido Demócrata de Veltroni.

Esta ha sido una campaña electoral floja, casi apática, seguramente reflejo de un país que hace frente a grandes desafíos, con un economía maltrecha, pero cuyos ciudadanos no creen en la capacidad de los políticos para dar una respuesta a sus problemas.

De hecho, según las últimas encuestas para las votaciones del 13 y 14 de abril, un 30% de italianos se declararon indecisos sobre a quién votar o si acudir a la urnas.

En estos días se oye en boca de muchos italianos frases como "ningún candidato merece mi voto".

"La gente está muy desilusionada, preocupada, quiere alguna solución independientemente del partido del que venga", pero tiene "la convicción de que gobierne quien gobierne no cambia mucho", explicó hoy a Efe el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Luiss de Roma, Giovanni Orsina.

Además, tanto Berlusconi como Veltroni "son ya conocidos", el primero desde hace años y el segundo es visto como heredero del actual Gobierno saliente de Romano Prodi, así "ninguno dice cosas nuevas", las actuales promesas ya han sido formuladas anteriormente y en gran parte "no se han mantenido".

"Levantaté Italia" ha sido el lema de Berlusconi, de 71 años, que busca regresar por tercera vez al gobierno, tras un paréntesis de algo más de dos años, y que en esta ocasión no ha prometido milagros, si no que ha advertido de que las primeras decisiones de un posible gobierno suyo serán "duras e impopulares".

Berlusconi anticipó ayer, en Roma, el cierre de su campaña, con un mitin en el que dedicó más tiempo a descalificar a su directo rival, que a hablar de su programa.

El Partido Demócrata propone "pasar página", se presenta como una opción que apuesta por los jóvenes y Veltroni ha prometido que una nueva italia "si puó fare" (se puede hacer), como el "Yes we can" (Si, nosotros podemos) del senador estadounidense Barack Obama, aspirante a candidato presidencial demócrata.

Veltroni cerrará hoy la campaña electoral en Roma, mientras ayer en un gran mitin en Milán aseguró que el PD puede responder al "desafío reformista" y que sea cual sea el resultado de los comicios no habrá posibilidad de acuerdos con la derecha: "el que logre aunque sólo sea un senador de más, gobierna".

La actual ley electoral ya hizo que en la recién acabada legislatura la coalición de centroizquierda contará sólo con dos senadores de diferencia, lo que acabó provocando la caída del Ejecutivo, mientras algunos sondeos no descartan un empate.

En esta ocasión ya no hay dos grandes coaliciones -de centroderecha y centroizquierda- que agrupan toda una variedad de partidos, lo que abre el escenario de posibilidades en el caso de que el resultado no sea determinante.