Viernes, 11 de Abril de 2008

La oposición acusa a los militares de usar la violencia y las restricciones en la campaña para el referéndum

EFE ·11/04/2008 - 12:12h

EFE - Un activista birmano sostiene una pancarta de la líder de la oposición y Premio Nobel de la Paz 1991, Aung San Suu Kyi, durante una protesta frente a la embajada de Birmania en Kuala Lumpur, Malasia, en noviembre de 2007.

El principal partido de la oposición en Birmania, la Liga Nacional por la Democracia (LND), acusó a la Junta Militar de imponer restricciones y usar la violencia en la campaña para el referéndum del proyecto constitucional, que tendrá lugar el próximo 10 de mayo, informó hoy la radio disidente.

El portavoz del LND, Han Thar Myint, afirmó que "mientras que los aliados de la Junta hacen campaña en la televisión y reparten panfletos a favor del texto constitucional, a nosotros nos imponen restricciones y nos golpean".

El Gobierno aprobó en febrero una ley que castiga con penas de hasta tres años de prisión a quienes hagan campaña en contra del texto constitucional y creó grupos de voluntarios para animar a los ciudadanos a votar a favor.

Han Thar denunció que estos grupos han apaleado a miembros del LND en Rangún, unas de las principales ciudades de Birmania.

El líder opositor criticó que el régimen militar, que anunció la fecha del referéndum el pasado miércoles, no ha dejado tiempo suficiente a los ciudadanos para que examinen el borrador de la Constitución.

El Gobierno birmano advirtió el jueves a las embajadas extranjeras de que no aprovechen la campaña para respaldar a la LND y a su líder, la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

El régimen de Rangún avisó por medio del diario oficial "La Nueva Luz de Myanmar" que "ciertos elementos extranjeros" están interfiriendo en "asuntos domésticos y ayudan a algunos partidos políticos locales con la intención de desestabilizar la nación".

El diario indicó que diplomáticos acreditados en Rangún visitaron hasta en 19 ocasiones el mes pasado el cuartel general de la LND.

La formación opositora solicitó este mes por medio de un comunicado dirigido a los birmanos, que vayan "sin falta" a las urnas "para votar no".

La Junta Militar anunció el pasado febrero, tras más de diez años de preparativos, la celebración de un referéndum para aprobar el texto constitucional, que califica de cimiento sobre el que se basara el sistema "democrático vigilado" que ha diseñado.

El partido de Suu Kyi considera que el proyecto constitucional es inaceptable, puesto que estipula que "el poder emana del comandante en jefe, en vez del pueblo como marcan los principios democráticos básicos", y además autoriza a los militares a asumir el poder cuando lo consideren apropiado.

La LND, al igual que diversos grupos étnicos, boicotearon los trabajos de redacción del texto constitucional por considerar que garantizaba la permanencia de los militares en la política.

Hasta el momento, los grupos disidentes en el exilio, la influyente comunidad de los monjes y alrededor de media docena de grupos étnicos han rechazado el nuevo texto porque consideran que es una estrategia del régimen militar para perpetuarse en el poder

El plan de los generales del régimen incluye la celebración de elecciones libres en el 2010.

Según estipula el proyecto constitucional, a estos comicios no podrá presentarse Suu Kyi por haber estado casada en el pasado con un extranjero.

Suu Kyi, viuda del profesor británico Michael Aris, con quien tuvo dos hijos, está en arresto domiciliario desde junio del 2003.