Jueves, 10 de Abril de 2008

El COI mantiene el recorrido de la antorcha a pesar de su penosa imagen

Yakarta y Hong Kong ya han anunciado que tendrán que recortar el itinerario previsto.

ANDREA RODÉS ·10/04/2008 - 23:09h

A Pekín no le preocupa que Maradonna no pueda tomar hoy el relevo de la antorcha olímpica en Buenos Aires, sino que se la fiesta se le estropee de nuevo con protestas en pro de la libertad de Tíbet y de la falta de respeto por los derechos humanos en China.

Pero, pase lo que pase hoy en Buenos Aires, el recorrido de la antorcha olímpica por distintas ciudades del mundo antes de llegar a Pekín continuará como estaba previsto. Así lo confirmó ayer Jaques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), tras la primera reunión de la comisión ejecutiva del COI, en Pekín.

China se ha comprometido a garantizar la seguridad necesaria para que la antorcha continúe su "viaje de la armonía" sin incidentes, evitando estropear aún más la imagen de unos JJOO concebidos como una campaña de relaciones públicas para el gigante asiático.

El pasado miércoles, las autoridades de San Francisco consiguieron evitar que los disturbios arruinaran por completo el relevo de la antorcha, modificando la ruta sin previo aviso. Decenas de manifestantes y ciudadanos venidos especialmente para la ocasión - entre ellos, muchos de origen chino - se quedaron esperando en vano el fuego olímpico.

A petición de Pekín, Indonesia acortará el recorrido de la antorcha cuando ésta pase por Jakarta, el próximo 22 de abril, por motivos de seguridad, según Reuters. Hong Kong, la región especial de China que goza de un régimen más democrático, hará lo mismo para "evitar escenas vergonzosas", según declaraciones anónimas del gobierno de Hong Kong al diario local South China Morning Post.

Las extremas medidas de seguridad durante el relevo son tan evidentes al contemplar las imágenes que es imposible no reconocer a los llamados "hombres de azul", el grupo de paramilitares chinos, vestidos con uniforme de este color, que se encargan de proteger la antorcha a lo largo de su recorrido.

Un Rogge apagado dijo a la prensa estar triste por la violencia de las protestas en San Francisco - "no era la fiesta alegre que nos esperábamos"- pero se mantuvo firme al exigir a China que cumpla con el compromiso moral de mejorar los derechos humanos, adquirido al presentar su candidatura olímpica.

La condena a tres años y medio de prisión del disidente político Hu Jia, hace una semana y la dura represión que el gobierno chino ejerce hoy sobre la comunidad tibetana y Uighur, etnia musulmana que habita en la región autónoma de Xinjiang, no dan pie a esperar avances en cuestión de derechos humanos para los próximos meses.

Para desviar la atención de la comunidad internacional, el gobierno chino anunció ayer que la policía desarticuló "dos grupos terroristas" en Xinjiang que "planearon secuestrar a periodistas, turistas y atletas extranjeros durante los JJOO".

No es la primera vez en lo que va del año que Pekín advierte de posibles atentados terroristas. El secretismo y la falta de precisión informativa que envuelven estos sucesos hacen pensar que el gobierno chino exagera la amenaza real de terrorismo para aumentar el control sobre sus ciudadanos, en especial, los musulmanes Uighur.

Rogge aseguró ayer que la prensa extranjera tendrá libertad total de movimientos durante los JJOO. A menos de cuatro meses de los JJOO, el gobierno chino mantiene bloqueado el acceso de los periodistas a Tíbet y a otras regiones afectadas por las revueltas tibetanas.

Siguiendo el ideal olímpico de que el deporte no debe mezclarse con política, el presidente del COI insistió en no hacer comentarios sobre la política interna de China pero dijo que la dimensión de las protestas protibetanas y en favor de los derechos humanos durante el relevo de la antorcha suponen una "crisis" para el movimiento olímpico.

La portavoz del Ministrerio de Exteriores chino, Jiang Yu, dijo en una rueda de prensa posterior que clasificar los incidentes de "crisis" era exagerado e instó al COI a dejar los "factores políticos irrelevantes" fuera de los JJOO.

La libertad de expresión de los atletas durante los JJOO de Pekín sigue siendo un punto delicado en un país donde su propia población no goza de este derecho.

Rogge aseguró que los atletas podrán expresarse libremente, mientras no hagan propaganda y respeten el punto "5" de la Carta Olímpica, que prohíbe utilizar las instalaciones deportivas para realizar manifestaciones políticas. Rogge no aclaró si ondear una bandera tibetana sería considerado o no "propaganda". Y dijo desconocer el tipo de sanciones que pueden caer sobre los atletas que incumplan con las normativas.

"Good luck, Beijing!" (Buena Suerte, Pekín). El lema olímpico, pronunciado ayer por un miembro de la comitiva del COI para concluir la rueda de prensa, contenía una mezcla de ironía y optimismo forzado.


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