Jueves, 10 de Abril de 2008

Un cómico contra ‘Veltrusconi’

Es toda una estrella en Italia. El cómico se ha convertido en la voz del creciente número de desencantados con la clase política del país 

MAR CENTENERA ·10/04/2008 - 22:36h

Beppe Grillo se ha convertido en un fenómeno de masas en Italia.

Han pasado sólo dos años desde que la sociedad italiana votó por última vez. Pocos creen que con la ley actual, que impide la formación de gabinetes estables, el nuevo Gobierno resista más. Y muchos están hartos de sentir que, voten a quien voten, aquí no cambia nada. Entre todos estos desengañados, la cruzada antipolítica del cómico Beppe Grillo ha calado hondo.

"Los políticos que salen en televisión dando recetas para solucionar los problemas de Italia son los mismos que los han creado", exclama en plazas de toda Italia mientras miles de personas mueven la cabeza de forma afirmativa allí donde va.

Quienes no pueden ir se descargan sus shows de Youtube o leen su blog, que es visitado cada día por más de 250.000 personas es el sexto más popular del mundo, según la revista Time.

La grillomania ha quedado registrada en las paredes de Nápoles, donde los carteles políticos son pintarrajeados de forma irreverente o arrancados a las pocas horas de ser enganchados.

"Psico-enano" puede leerse sobre varios pósters del candidato conservador Silvio Berlusconi, en referencia al mote con el que el cómico se refiere al ex primer ministro. Su principal oponente, Walter Veltroni, no sale mejor parado y ha sido rebautizado como "el ratoncito Pérez".

Decenas de miles de votantes que no encuentran un político que represente sus ideas, se han visto, en cambio, identificados con este actor gigante e incombustible.

"No existen diferencias entre el Partido Democrático y el Partido de la Libertad. Se llama Veltrusconi. Es la misma persona, el mismo partido, el mismo programa.[...] No votar en las elecciones nacionales es la única respuesta a este régimen. Es la única arma democrática que nos queda", dice entre aspavientos. "Vaffanculo [que les den por culo]", añade y la audiencia lo repite entre aplausos.

La abstención ya estaba en la mente de muchos antes de que el movimiento cívico de Grillo tomase las dimensiones que ha llegado a tener ahora. Pero su mensaje se ha propagado como la pólvora.

"Italia es un barco sin rumbo. Hasta que estos políticos que no saben hacer otra cosa que robar no sean remplazados aquí no va a cambiar nada de nada. O eso o nos invade España, Francia, Alemania. Estamos tan cansados que a lo mejor nadie se opondría, imagínate", dice con resignación Giuseppe Bisi, quien se lamenta de tener "la pared llena de títulos pero los bolsillos vacíos".

Un tercio de indecisos

"Nunca como ahora tanta gente se había sentido inclinada a no votar. También porque nunca como ahora tanta gente no sabía a quién votar.

¿Me abstengo? ¿Me tapo la nariz? [...] Dejemos de lado el núcleo duro de los partidos, los fieles que votan y votarán siempre. El hecho es que los infieles han aumentado y que en estas elecciones el número de indecisos llega a un tercio del electorado. Se sabe que un buen número de estos indecisos ha decidido no votar: están furiosos con todos", escribió ayer en el diario Il Corriere de la Sera el politólogo Giovani Sartori.

El desprestigio de la clase política se ha acentuado con el éxito editorial de La Casta, un libro que ha sacado a la luz pública, entre otras cosas, los sueldos exorbitantes de los parlamentarios italianos -cuatro veces más que lo que ganan sus colegas españoles- y su retiro dorado: trabajar en el Parlamento sólo dos años, seis meses y un día da derecho a un sueldo vitalicio de más de 4.000 euros.

Los políticos han prometido revisar sus privilegios pero Beppe Grillo se mofa de esta promesa y de todas las demás.

Puede mostrar una enorme lista de promesas previas incumplidas. Sabe que para estas elecciones no llega a tiempo. Pero confía en que su mensaje sea una bomba de relojería que tarde o temprano lo haga saltar todo por los aires: "Ha llegado la hora de los políticos. Se ha puesto en marcha un tsunami que los va a borrar a todos del mapa. Hay que recomenzar con otras personas, con otras ideas".

 "Beppe Grillo tiene éxito porque denuncia"

Carolina Grimaldi es delegada del Consejo regional del Partido Democrático en Nápoles. A diferencia del cómico Beppe Grillo, que ha surgido como alternativa al sistema político, ella, como otros, ha optado por cambiar la maquinaria desde dentro. A sus 27 años fue  elegida hace unos meses en las primarias regionales de su partido.

¿Por qué Grillo ha tenido tanto éxito entre la gente joven?

Porque denuncia. Denuncia abusos, escándalos y lo que dice es cierto, al menos casi siempre. Pero no se puede sólo denunciar, hay que cambiar lo que no funciona. Me parecería bien si se metiese a político e intentase cumplir lo que propone.

¿Pero Walter Veltroni puede cambiarla?

Veltroni ha puesto algunas reglas que están muy bien. La primera, no ha aceptado en las listas nadie que se haya presentado más de tres veces a las elecciones. Eso ha permitido que entrasen jóvenes. La segunda, quien haya sido acusado, no puede presentarse. Por ejemplo, Berlusconi no podría, aunque haya sido absuelto. Pero nos esperábamos más.

¿Por qué?

Todos los candidatos del PD en Campania son de Roma. ¿Y qué saben ellos de los problemas de Nápoles? Dice que lo ha hecho para evitar la corrupción, la colusión, porque la clase política de aquí, de un modo u otro son todos corruptos. Pero podría haber buscado un poco más y apostar por jóvenes desconocidos.

¿Cree que los jóvenes tiene un papel simbólico?

 Podría decir que sí. He sido afortunada porque he entrado en un momento en el que buscaban mujeres pero muchas veces siento que nos utilizan, nos quieren sólo para hacer la foto. Tienen que darnos espacio, confiar en nosotros. P: ¿Qué lo impide?R: No quieren dejar el poder. Por ejemplo, el gobernador de Campania lleva 15 años y no ha hecho nada por solucionar el problema de la basura. Debería entrar alguien con ideas nuevas, eso estamos intentando porque sino pasa lo de siempre, los jóvenes aprenden a pensar como ellos y se hacen viejos prematuramente. Y si no piensas como ellos, te expulsan. Y punto.