Jueves, 10 de Abril de 2008

La Junta de Gobierno de la CHS advierte del cuarto año de sequía con las menores aportaciones de la historia

EFE ·10/04/2008 - 14:12h

EFE - El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps (d), brinda con el presidente del Comité de las Regiones de la Unión Europea, Luc van den Brande, tras la celebración del pleno que aprobó un informe para paliar la sequía que aboga por los trasvases.

Los miembros de la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) han conocido en su reunión de hoy "la grave situación" que atraviesa la cuenca del Segura, en el cuarto año consecutivo de sequía es el que tiene menos aportaciones de la historia.

La previsión es llegar a 114 hectómetros cúbicos final de año hidrológico, casi 100 menos que el pasado, informó hoy el gabinete de prensa de la CHS.

Una vez rebasado el ecuador del año hidrológico 2007-2008 (1 de octubre-30 de septiembre), la CHS ha constatado que es el peor registro de la historia, con 74 hm3 de recursos propios en los embalses, de los cuales 40 hm3 son embalse muerto.

Esta cifra es similar a la del año hidrológico pasado, pero es debido a que se han desembalsado 47,6 hm3 hasta la fecha (27 hm3 menos que en el mismo periodo del año pasado).

Ante esta grave situación, la CHS ha sacado a información pública la explotación del Sinclinal de Calasparra, que publicó ayer el BOE, cuya propuesta es extraer 25 hm3 anuales durante los próximos tres años para garantizar el abastecimiento urbano, un mínimo caudal ambiental y, en último término, atender riegos de socorro.

Además, la Junta de Gobierno ha autorizado efectuar la actualización de las tarifas de explotación de este acuífero.

Además, la Junta de Gobierno ha acordado a insistir nuevamente a los ayuntamientos de la Cuenca del Segura con más de 20.000 habitantes (como ya hizo en abril y octubre de 2007) que deben adaptarse a los Planes Especiales de Sequía aprobados por la Mancomunidad de Canales del Taibilla y por la CHS, y que contemplan que, en la situación actual, la Cuenca del Segura se encuentra en situación de emergencia, lo que representa el objetivo de alcanzar unas reducciones del 15 por ciento en los consumos.

En cuanto a las necesidades de los regantes tradicionales, que dependen de los recursos de la Cuenca del Segura, y que, dada la escasez de las existencias en los embalses de cabecera, la CHS ha estimado que dispondrán de un 40 por ciento de los derechos de riego gracias a la puesta en marcha de las diferentes baterías de sondeos de emergencia, que se han ido poniendo en servicio a lo largo de los tres últimos años.