Miércoles, 9 de Abril de 2008

Suiza no se desanima y afirma que "había que correr el riesgo" para socorrer a Betancourt

EFE ·09/04/2008 - 05:50h

EFE - El avión de la misión humanitaria organizada por Francia para la liberación de la rehén de las FARC Ingrid Betancourt, que llegó el pasado 3 de abril a Bogotá, permanece, el pasado 6 de abril, estacionado en la base aérea militar de Catam de la capital colombiana.

El gobierno de Suiza consideró hoy que, pese al fracaso de la misión enviada a Colombia para socorrer a Ingrid Betancourt, había que correr el riesgo, y dijo que seguirá intentando un acuerdo humanitario con la guerrilla de las FARC.

"Estábamos lejos de estar seguros del éxito de esta misión, pero si no se asumen riesgos no hay que comprometerse", dijo hoy en rueda de prensa el embajador Thomas Gremiger, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de Suiza, uno de los tres países, junto a España y Francia, que median para lograr un acuerdo humanitario.

Señaló que los tres "países amigos", Francia, España y Suiza, decidieron hace una semana organizar esa misión humanitaria "tras recibir informaciones de las FARC sobre el estado de salud de Ingrid Betancourt", la ex candidata presidencial colombiana secuestrada por esa guerrilla hace más de seis años y que se cree que está grave.

Gremijer dijo, no obstante, no conocer en estos momentos cuál es el verdadero estado de salud de la rehén.

El responsable del Ministerio de Exteriores suizo señaló que su gobierno "va a seguir con su compromiso" de trabajar por el logro de un acuerdo humanitario para liberar a los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a cambio de la excarcelación de guerrilleros presos.

"El proceso tiene altos y bajos. Hay que ser paciente y no dejarse desanimar por el fracaso de esta misión", declaró el representante del Ministerio de Exteriores suizo.

El avión enviado por Francia con personal sanitario para asistir a Betancourt y a otros rehenes de las FARC que pudieran estar también graves ha permanecido cerca de una semana en Bogotá en espera de que la guerrilla aprobase la misión humanitaria, algo que nunca se produjo.

En un comunicado divulgado ayer martes, la jefatura de las FARC indicó que la misión médica no era "procedente", que no fue concertada previamente y era el resultado de "la mala fe" del presidente colombiano, Álvaro Uribe, con el gobierno francés.

La misión, consistente en un avión ambulancia, había sido autorizada el 1 de abril por Uribe en una conversación telefónica que mantuvo con su colega francés, Nicolas Sarkozy, ambos preocupados por las noticias sobre el deterioro de la salud de Betancourt, que también tiene la nacionalidad francesa.