Miércoles, 9 de Abril de 2008

Los monárquicos aún ven posible salvar al rey logrando un acuerdo de referéndum

EFE ·09/04/2008 - 11:35h

EFE - Varias personas caminan por la plaza de Darbur en Katmandú, Nepal. Alrededor de 128 organismos nacionales y 28 internacionales, entre los que se encuentran delegaciones del Parlamento alemán, la Unión Europea y la ONU, vigilarán las elecciones previstas para mañana. 10 de abril; un proceso por el que el país que ha sido durante doscientos cincuenta años una monarquía se transformará en una república.

El principal partido monárquico de Nepal mantiene que, pese al acuerdo existente para abolir la Monarquía, aún es posible salvar una institución que goza de "abrumador" apoyo popular, por medio de un referéndum tras las elecciones de mañana.

Los mismos partidos que pactaron que la Asamblea Constituyente que saldrá del voto popular declare la República "saben que aún hoy una abrumadora mayoría de la población de Nepal quiere mantener algún tipo de Monarquía", aseguró en entrevista con Efe el líder del Partido Nacional Democrático (RPP), Kamal Thapa.

Ex ministro del Interior en el último Gobierno real, al que una revuelta popular puso fin en abril de 2006, Thapa no concibe que ese acuerdo sea un obstáculo ni su pretensión un sueño.

"Tampoco nadie creía hace un año que la República fuera posible", declaró, para recordar que tanto el Partido del Congreso del primer ministro Girija Prasad Koirala como el Comunista Marxista-Leninista defendían entonces a la Monarquía.

Ambos partidos mayoritarios y sus aliados suscribieron a fines de 2006 un acuerdo de paz con la guerrilla maoísta, que ha logrado atraerlos a la idea republicana, pero Thapa cree que ésta no ha calado entre sus filas.

"El Partido del Congreso y los marxistas-leninistas han caído en la trampa de los maoístas", denunció, para acusar a Koirala de ser un "rehén" de los maoístas que ha "traicionado al rey" y a su propio partido.

Para Thapa, el voto de mañana "no reflejará cuál es exactamente el apoyo popular a la Monarquía" porque el electorado votará por afiliación partidista, por lo que pidió un referéndum sobre el destino de la institución.

"Aún no creo que la Monarquía vaya a ser abolida", proclamó el ex ministro, quien percibió que "queda espacio" para un nuevo consenso en las dos semanas desde las elecciones hasta la formación de la Asamblea, "en las que intervendrán tanto factores internacionales como internos".

"A la postre, incluso los partidos que concurren con una plataforma republicana se darán cuenta de que, a largo plazo, tanto a ellos como a la nación les conviene algún tipo de Monarquía", expuso.

Durante la entrevista, Thapa insistió en identificarse sólo con la institución monárquica y no tanto con el rey Gyanendra, quien gozaba de un "fuerte apoyo" aún en abril de 2006 que se ha "erosionado" en gran medida a causa del "lavado de cerebro" orquestado por los maoístas.

Y, aunque destacó que el acosado Gyanendra "se ha mantenido en silencio" pese a la "campaña de desinformación" contra él, también recordó que la ley en Nepal permite sustituir a un monarca que sea "incompetente para gobernar".

Tanto Gyanendra como Thapa han sido considerados por una comisión de investigación los principales responsables de la represión del levantamiento popular ("agitación", corrigió el ex ministro) de abril de 2006, que causó una veintena de muertos, aunque esa responsabilidad no se ha traducido en causa judicial alguna.

Los maoístas mantienen esa espada de la Justicia levantada sobre la cabeza del rey, a quien amenazan con un "severo castigo" si no acata los resultados de las urnas.

"Si las elecciones son libres y justas, aceptaremos el veredicto, pero seguiremos pidiendo el referéndum porque creemos firmemente que es el pueblo, y no los partidos, el que tiene derecho a decidir el futuro de la Monarquía", dijo el líder monárquico.

Los comicios "son sólo una batalla, no el fin de la guerra", resumió.

Pese a participar en ellos, Thapa denunció una campaña dominada por el "terror psicológico" que podría poner en cuestión los resultados, y pronosticó un rebrote del conflicto después de su celebración.

"Los días por venir serán muy difíciles. Habrá conflictos entre las fuerzas democráticas y la extrema izquierda, lo que conducirá a un Gobierno autoritario si no a la toma del poder por parte de los maoístas", alertó.

Además, recordó, "por primera vez en la Historia de Nepal han levantado cabeza las fuerzas desintegradoras" en el sur del país, donde domina la etnia "madheshi", "por lo que no se puede excluir un escenario tipo Kosovo".

"Sin la Monarquía, si ninguna institución o individuo llena su vacío no se darán condiciones para una paz duradera. Es sólo cuestión de tiempo que empiece un nuevo conflicto", dijo.

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