Martes, 8 de Abril de 2008

Retirados varios lotes de heparina contaminados

AINHOA IRIBERRI ·08/04/2008 - 21:24h

El pasado 28 de marzo, la directora de la Agencia Española del Medicamento , Cristina Avendaño, adelantaba a Público que España había incrementado los mecanismos de control sobre la heparina
–un popular anticoagulante– tras la detección de un contaminante en lotes de EEUU,  donde ha provocado 19 muertes–  y de cuatro países europeos: Alemania, Italia, Francia y Dinamarca.

Aunque en esa fecha no se había detectado un aumento de las reacciones adversas a este fármaco, Avedaño declaró que se habían extremado las precauciones y se había advertido a las comunidades autónomas.

Fruto de esa estrategia la Agencia comunicó el lunes la retirada de varios lotes de heparina sódica distribuida en España por el laboratorio Chiesi. Según la organización de consumidores FACUA , la orden afecta a más de 20.000 unidades del producto.

Fabricación china

El organismo que regula los medicamentos en EEUU, la FDA, explicó tras los casos estadounidenses –que motivaron la retirada del mercado de varios lotes del producto– que los problemas se debían a un contaminante presente en la materia prima de la heparina, que se fabrica a partir de intestino de cerdo. Dicha materia procedía de fábricas chinas.

En cuanto a los lotes españoles, su origen no está confirmado. Público intentó ayer de forma reiterada pero sin éxito contactar con Chiesi. En cualquier caso, Avendaño ya reconoció en su momento que en España “hay alguna materia prima de origen chino”, común a otros fármacos.

Según los principales diarios de EEUU, este caso ha puesto en entredicho las condiciones sanitarias de aquel país.El vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología , Francisco Chorro, explica que la heparina es un medicamento con múltiples usos, tanto hospitalarios como fuera de este entorno.

Chorro comenta que además de la heparina sódica –de la que se han retirado los lotes– existen las fraccionadas, más fáciles de administrar, porque se inyectan por vía subcutánea. De hecho, el experto subraya que la heparina clásica se ha de “administrar con controles estrictos”, ya que un exceso del medicamento podría llegar a provocar una hemorragia.