Martes, 8 de Abril de 2008

El voto de Rosa Aguilar al PSOE descoloca a la cúpula de IU

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·08/04/2008 - 20:54h

Dos predicciones envuelven la trayectoria de Rosa Aguilar como alcaldesa de Córdoba. La primera, que intentará el asalto al liderazgo de IU, extremo que ella niega sin ambages. La segunda, que su futuro está en el PSOE, formación a cuyo discurso se aproxima en numerosas ocasiones y que, desde el 9-M, cuenta incluso con su voto en la candidatura al Senado. Y ahí Aguilar deja una puerta abierta.

Si le ofrecen un cargo en el Gobierno, Aguilar “conversará y lo meditará”, según admitió en una reciente entrevista. Ningún dirigente de peso de IU supo este martes reaccionar al envite de la influyente Aguilar, de la que todos asumen ya que “es una política que va por libre”, según la definición que hace de ella un parlamentario.  La coalición parece sumida en un profundo desconcierto.

“Sin comentarios”, zanjó Gaspar Llamazares. Diego Valderas, coordinador andaluz, se remitió a la versión de la dirección provincial: “reprobación” de la actitud de Aguilar, pero sin sanciones. Elena Cortés, candidata no electa al Senado por Córdoba y concejal con Aguilar, rehusó manifestar su opinón. “No serviría de nada”, explicó. Tampoco Aguilar se pronunció ayer. “En Córdoba hay mucho desánimo”, declaró un histórico de IU en la provincia. ¿Se especula con su salida al PSOE? “Con esta mujer nunca se sabe”, admitió.

Gestos, declaraciones, silencios y ausencias han ido alejando del discurso de IU a la única alcaldesa que de capital que le queda a la coalición, que ahora rompe penúltimo hilo con la misma al revelar que el 9-M votó a la senadora socialista Maribel Flores, lo que supone un aval al voto útil, la auténtica bestia negra de IU.

Al margen de la coalición

Aguilar camina ya por su cuenta, sin aliar su imagen con la de ningún dirigente. No comulga con el discurso ni la praxis de Llamazares, al que apoya tímidamente, ni tampoco con la de sus críticos del PC, del que se ha dado de baja. Con Valderas mantiene una sorda disputa desde hace años, y también con la dirección provincial. Pero todo ello no la acerca al parlamentario Juan Manuel Sánchez Gordillo, que encarna el discurso agrarista y extremo que la pragmática Aguilar denosta. Su más conocida aliada es la ex portavoz parlamentaria en Andalucía Concha Caballero.

Sánchez Gordillo la invita a irse al PSOE

Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda (Sevilla) y parlamentario andaluz, invitó este martes a Aguilar a marcharse al PSOE “si es lo que quiere”. “[Su voto a una senadora socialista] es una barbaridad. Si desprecia así a los candidatos de IU, que se vaya al PSOE”, declaró a Público Gordillo, para quien sus palabras “podrían ser una provocación” para fozar su salida y “buscar quizás un ministerio”. En cuanto al PSOE, la versión oficial es que es “una cuestión interna de IU”. Sí quiso manifestarse Maribel Ramos, la senadora a la que Aguilar votó. “Estoy encantada”, declaró. Lógico. Todo el desencanto estaba ayer en IU. 

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