Martes, 8 de Abril de 2008

Los egipcios dan la espalda a unas elecciones municipales marcadas por el boicot

EFE ·08/04/2008 - 17:47h

EFE - El vicepresidente del grupo islamista de los Hermanos Musulmanes, Hussein Ibrahim (3d), durante la rueda de prensa en la que ayer anunció el boicot de las elecciones municipales.

El desinterés y las irregularidades reinan hoy en las elecciones municipales en Egipto, que vienen marcadas por el boicot de la principal fuerza opositora, los Hermanos Musulmanes, que se retiró asfixiada por el acoso policial.

Los comicios, que podían haber servido de termómetro para medir la fuerza de los islamistas, se han convertido en un trámite en el que el gobernante Partido Nacional Democrático (PND) de Hosni Mubarak se ha adjudicado de antemano el 70 por ciento de los cargos por ausencia de competidores.

Durante la mañana de hoy, como constató Efe en varios lugares, la presencia de votantes en los colegios electorales fue mínima.

Y en los escasos lugares donde se concentraron votantes, las irregularidades fueron obvias y manifiestas, sobre todo en los barrios más humildes, donde casi se alcanzó la caricatura.

En Bulaq, una zona popular del centro de El Cairo, un grupo de mujeres mayores que acababan de votar en el colegio de Ramla explicaron a Efe cómo llevaban horas "esperando a que les pagaran algo".

"Hemos venido a primera hora de la mañana y todavía no nos han dado ni siquiera un refresco", aseguraba una de estas mujeres, vestidas con túnicas negras, cubiertas con velo y de extracción social muy humilde.

Dentro de este colegio podían verse montones de libras egipcias sin dueño aparente, apiladas encima de la mesa donde se encuentran las listas de electores y enfrente de las urnas.

La misma falta de interés se pudo observar en los colegios de zonas más pudientes, como el barrio de Maadi, en el sur de El Cairo, donde apenas unos pocos ciudadanos se acercaron a ejercer su derecho al voto.

La mayoría de los presentes en los colegios eran funcionarios gubernamentales e interventores del PND, que ha presentado candidatos para cada uno de los más de 52.000 puestos en los consejos municipales y asambleas provinciales.

El partido de Mubarak constituye la presencia casi hegemónica en las papeletas, al que sólo se le suman otras fuerzas muy minoritarias, como el panarabista Partido Árabe Naserista Democrático, el izquierdista Tagamu y los liberales Wafd y Ghad.

Entre todos los partidos de la oposición sólo han conseguido presentar un total de 1.200 candidatos, según informa hoy el diario independiente "Al Masri al Youm".

Los resultados de las elecciones serán anunciados a partir de mañana y durante los próximos cinco días.

La convocatoria de hoy llega en un momento en el que el malestar social contra Mubarak y su gobierno de tecnócratas ha llegado a cotas pocas veces alcanzadas en los 26 años de mandato del presidente.

El pasado domingo se celebró una huelga general por el alza de los precios de los bienes básicos, que tuvo un escaso seguimiento, pero que acabó con duros enfrentamientos entre la Policía y los trabajadores del sector textil de la factoría de Mahalla al Kubra, en el Delta del Nilo.

Según los medios egipcios, los representantes del PND en esa ciudad han llegado a un acuerdo con la oposición para, en vista de la enorme crispación en las calles, retirar sus candidaturas y permitir que los miembros de los otros partidos lleguen al poder.

En este ambiente de tensión contra el Gobierno, los Hermanos Musulmanes volvieron a instar a los "egipcios honrados" a no acudir a las urnas.

"No hay elecciones reales, porque el PND es el único competidor", dijo Abdelmonim Abul Fotuh, miembro de la ejecutivo de la Hermandad, en un comunicado.

En un principio, la organización islamista había inscrito a 10.000 candidatos, pero la gran mayoría de ellos fueron rechazados por las autoridades electorales por pertenecer a un partido ilegal.

En los últimos meses, las fuerzas de seguridad lanzaron una persecución a gran escala de los miembros de la asociación, que acabó con la detención de más de 1.000 de ellos y que redujo el número de candidatos elegibles y en libertad a sólo 21.