Martes, 8 de Abril de 2008

Dragó critica al "españolito medio" por ver una televisión que "es el demonio"

El escritor cree que a través de la pantalla se transmiten los valores que caracterizan a España, en donde la envidia "permite entender porque es el país donde más guerras civiles ha habido"

EFE ·08/04/2008 - 17:05h

EFE - En la imagen, el escritor Fernando Sánchez Dragó.

El escritor Fernando Sánchez Dragó, quien está en Sevilla promocionando su último libro Y si se habla mal de España... Es Español (Ed. Planeta), ha afirmado que "eliminaría del mundo a la televisión", a la que ve "con azufre y pezuñas como al propio demonio".

Dragó ha admitido que hace televisión para "convencer a la gente de que no la vea", aunque el "españolito medio" ve a diario la televisión durante "más de cuatro horas", principalmente partidos de fútbol "uno detrás de otro" o programas de "telebasura".

Envidia dañina 

La televisión actual parece ser un engranaje más de los valores que caracterizan a España, en donde la envidia "permite entender porque es el país donde más guerras civiles ha habido" ha afirmado.

Dragó ha recordado que la envidia "no hace daño sólo al que la practica, sino también a la otra persona que la recibe" y, retomando el concepto de aristofobia de Ortega y Gasset ha explicado la situación actual de España, en la que ha desaparecido "la noción de mérito", ante la ausencia de "una jerarquía o un principio de autoridad, necesaria por definición".

A su juicio, España es un país "en desguace moral, cultural e incluso territorial" y "más que votar a alguien, se vota contra alguien", uno de los males del país que es sólo "el resultado", porque "el mal es mucho más profundo y viene de siempre", ya lo expresó otro de sus intocables, Quevedo, quien habló de "decadencia y de necesidad de regeneracionismo" en el siglo XVII.

Caída de la educación 

Dragó ha explicado que "los valores proceden de la educación" y que ésta ha caído de "manera estrepitosa", un ejemplo de ello, ha declarado el autor, es "que en España se venden más libros que nunca y se leen menos que nunca".

Ha explicado que la enseñanza de la historia, a su juicio, "aséptica, neutral y básicamente hechos", debería enseñarse "idénticamente en el País Vasco, en Andalucía o en Cataluña", apostando por un "criterio nacional", aunque en la realidad ocurra todo lo contrario.

Dragó ha aclarado que en su libro habla de la "España Hortera", la de hoy, que resume asomándose a la televisión actual o paseando por la calle, una España "mala" y lejana de su España deseada, la que "se negó a combatir en la Guerra Civil, la de Ortega y Unamuno, ilustrada y con una vasta tradición de libertad".

La misma, ha añadido que, sin embargo "no se atreve a levantar la voz" y permanece "callada", quizá para siempre, porque a sus 71 años, Dragó se muestra "pesimista" y duda conseguir su propósito de hacerla hablar en voz alta.