Martes, 8 de Abril de 2008

Washington elabora un acuerdo para seguir indefinidamente en Irak

EFE ·08/04/2008 - 11:57h

EFE - Unos hombres se lamentan mientras esperan a identificar los cuerpos de sus familiares muertos en una explosión registrada en Basora (Irak), ayer 7 de abril de 2008.

Un borrador de acuerdo de carácter confidencial entre Washington y el Gobierno de Bagdad sienta las bases para una presencia militar indefinida de Estados Unidos en territorio iraquí, según el diario británico "The Guardian".

El acuerdo estratégico entre los dos gobiernos, que lleva la fecha de 7 de marzo y la clasificación de "secreto", debe sustituir al actual mandato de la ONU y autoriza a Estados Unidos a "llevar a cabo operaciones militares en Irak y detener a individuos cuando sea necesario por motivos imperativos de seguridad".

Esa autorización se califica de "temporal" y el acuerdo señala que Estados Unidos "no desea bases permanentes o una presencia militar permanente" en el país árabe.

Sin embargo, señala "The Guardian", dado que no se fija un límite de tiempo ni se imponen restricciones a la presencia militar de EEUU y de otras fuerzas de la coalición, incluidas las británicas, el plan suscitará probablemente fuerte oposición tanto en Irak como en Estados Unidos.

Los críticos iraquíes del documento señalan que el acuerdo no impone límites al tamaño de las fuerzas estadounidenses, al tipo de armas que podrán utilizar, a su estatus legal o al poder que tendrán sobre los ciudadanos iraquíes, lo que va mucho más lejos que cualquier acuerdo de seguridad firmado por Washington con otros países.

Según el periódico, se espera que se monte una fuerte oposición al acuerdo en el Parlamento a la vista de los recientes choques armados en Basora entre las tropas gubernamentales iraquíes y el Ejército de Al Mahdi de Muqtada al-Sadr y las amenazas del Gobierno de Bagdad de impedir a los partidarios de ese clérigo radical participar en las elecciones regionales de este otoño.

Una fuente suní dijo al periódico que la sensación que reina en Bagdad es que se va rechazar el acuerdo en su redacción actual, especialmente tras los sucesos de las últimas semanas, pues aunque el documento satisfaga más o menos al actual gobierno iraquí, no ocurre lo mismo con el Parlamento.

El plan también puede resultar polémico en Washington, donde los congresistas demócratas, incluido el senador Edward Kennedy, ha argumentado que el plan va más lejos que otros acuerdos de ese tipo y equivale a un tratado, que, según la Constitución estadounidense, debe ser ratificado por el Senado.

El borrador filtrado al periódico establece que "en interés mutuo de Estados Unidos e Irak" este último país "debe mantener su soberanía, integridad territorial e independencia política" y debe disuadirse de "toda amenaza exterior a Irak".