Lunes, 7 de Abril de 2008

"From my cold dead hand"

EEUU Unidos recuerda con polémica las dos facetas de Charlton Heston: el actor genial y el controvertido presidente de la Asociación Nacional del Rifle

PÚBLICO.ES / EFE ·07/04/2008 - 20:16h

REUTERS / SHANNON STAPLETON - Heston, durante la convención anual de la Asociación Nacional del Rifle de 2003.

Su voz maldijo las guerras, pero no era Chartlon Heston quien hablaba, sino George Taylor, el astronauta de El planeta de los simios. Como presidente de la Asociación Nacional del Rifle, Heston miraba a la Estatua de la Libertad de manera muy diferente a su futurista personaje. EEUU unidos recuerda hoy a ambos: al héroe de celuloide en una época en la que su país necesitaba esos referentes y al paradigma de la derecha política en el que se convirtió en sus últimos años.

Heston, quien murió el sábado en California a los 84 años, es la imagen imborrable en la mente de los estadounidenses de cierta edad de figuras como Moisés, Miguel Ángel y El Cid, en películas que reafirmaron la victoria del bien sobre el mal.

El gran héroe americano 

Su imponente figura emitió un mensaje de calma desde la pantalla para sus conciudadanos en los años 50 y 60, cuando la gente construía búnker improvisados en sus sótanos en previsión a un ataque nuclear de la Unión Soviética.

El candidato republicano a la presidencia, John McCain, recordó hoy a Heston en esa faceta de héroe de Los Diez Mandamientos, Ben Hur" y  El señor de la guerra.

"Al aceptar papeles épicos y de mando, mostró ser uno de los actores con más talento de la nación y su legado será parte de nuestro cine para siempre", señaló McCain en un comunicado.

"Se empeñó con pasión en todos sus papeles"

Por su parte, la familia de Heston dijo en una declaración que el actor, que murió en su casa con su esposa al lado, "se empeñó con pasión en todos sus papeles".

"Nadie podría haber pedido una vida más completa que la suya. Ningún hombre podría haber dado más a su familia, a su profesión y a su país", señaló la familia, que no divulgó la causa de la muerte.

Heston podría haber pasado una jubilación discreta, pero como su contemporáneo Ronald Reagan, le interesaba la política.

Del sindicalismo al rifle 

Fue director del Screen Actors Guild, el principal sindicato de actores y del Instituto Cinematográfico Estadounidense, y apoyó al movimiento en pro de los derechos civiles para los negros en los años 50.

También como Reagan, actor de menor talento, con los años Heston se hizo cada vez más de derechas.

El actor fue presidente de 1998 a 2003 de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés), el poderoso grupo de presión que rechaza cualquier control sobre la tenencia de armas en Estados Unidos.

"De mi mano fría y muerta"

Llegó a decir que sus oponentes tendrían que quitarle el rifle "de mi mano fría y muerta".

Una de sus últimas apariciones en una película de éxito fue, a su pesar porque queda muy mal parado, en Bowling for Columbine, un documental en el que Michael Moore le persigue para pedirle explicaciones por las vidas perdidas en el país a manos del crimen por las posiciones de la NRA.

En cambio, para los estadounidenses de derechas, Heston era un punto de referencia. El actor hizo campaña por candidatos republcanos y se opuso a las cuotas de entrada a la universidad y otros beneficios en favor de los negros y las minorías, medidas que defienden los demócratas.

Arma para McCain 

Por eso McCain, que quiere movilizar a la base conservadora de cara a las elecciones de noviembre, calificó a Heston como "un líder en la vida real".

"Trabajó por este país y dio su voz con orgullo en apoyo a algunos de nuestros derechos más básicos", añadió el senador republcano.

Por su parte, Wayne LaPierre, el director de la NRA, afirmó hoy en un comunicado que con la muerte de Heston "Estados Unidos ha perdido a un gran patriota".

"La Segunda Enmienda ha perdido a un amigo fiel"

"La Segunda Enmienda ha perdido a un amigo fiel. También lo he perdido yo y cuatro millones de miembros de la NRA y 80 millones de estadounidenses que poseen armas y todo estadounidense al que le importa la Constitución y la libertad", dijo LaPierre.

La segunda enmienda de la Constitución estadounidense garantiza el derecho de los ciudadanos a tener armas, algo que para Heston era sacrosanto.