Lunes, 7 de Abril de 2008

Badiola no descarta nuevos casos y subraya que el consumo de carne es seguro

EFE ·07/04/2008 - 17:41h

EFE - El presidente del Colegio de Veterinaria de España, Juan José Badiola, en su despacho del Centro Nacional de Referencia de Encefalopatías Espongiformes Transmisibles de los Animales, que dirige en la Facultad de Veterinaria de Zaragoza. Badiola, uno de los mayores expertos españoles en el denominado mal de las vacas locas no descarta que en España se puedan producir nuevos casos de la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob tras conocerse hoy la muerte de dos personas en Castilla y León.

El presidente del Colegio de Veterinaria de España, Juan José Badiola, no descartó hoy que en España se pueda producir algún caso más de enfermedad de las vacas locas, al tiempo que subrayó la seguridad del consumo de vacuno.

En declaraciones a EFE, el experto, referente en el estudio de las "vacas locas" en España, destacó que este tipo de patología tarda ocho o diez años en expresarse, es decir, "nada tiene que ver con la situación actual" y, por tanto, lo sucedido ahora no se debe a contaminaciones actuales.

El consumo de la carne de vacuno es "muy seguro, en los mataderos se eliminan todos los materiales de riesgo", añadió Badiola, quien además recordó los fuertes controles impuestos por la Unión Europea.

A su juicio, no deberían existir motivos de alarma entre la población, dado que se trata de "una situación que viene de atrás".

Sobre las dos muertes conocidas hoy, el experto señaló que es imposible conocer las causas hasta que concluya la investigación de Castilla y León, por ejemplo si habían viajado al extranjero, habían recibido alguna transfusión, etcétera.

También se extrañó de la edad de uno de los fallecidos -51 años-, porque en general esta enfermedad afecta a personas menores de 40 años, y le sorprendió además la cercanía de las fechas en que ambos hombres murieron.

Según el presidente del Colegio de Veterinaria, España tiene muchas similitudes con Francia -donde han muerto tres personas a causa de la variante humana de la enfermedad de Jacob-Creutzfeld-, porque su población comparte "muchos hábitos alimentarios y sociales".