Domingo, 6 de Abril de 2008

El PP de Madrid no ve a Rajoy candidato en 2012

Temen que una alianza entre Camps y Gallardón sea el recambio para el actual líder. Culpan al sociólogo Pedro Arriola de los principales pasos que ha dado el partido tras la noche electoral

YOLANDA GONZÁLEZ ·06/04/2008 - 22:26h

Pedro Arriola precede a Mariano Rajoy a la salida de uno de los debates electorales televisados. EDU PARRA

En el PP de Madrid están convencidos de que los derroteros que está tomando el partido en los últimos días llevan el sello de un hombre que no es precisamente Mariano Rajoy. Se trata de Pedro Arriola, el sociólogo de cabecera del líder del Partido Popular. De hecho, a él se le atribuye en gran parte que no tirara la toalla tras la noche electoral. Sus argumentos, sumados a las presiones de Arenas, Camps y otros líderes regionales alentó a Rajoy a continuar.

La influencia de este hombre en la etapa postelectoral es tan decisiva que en el PP de Madrid se habla con ironía del "arriolismo", que englobaría a gran parte de las personas que se han mantenido fieles a Rajoy y a las que ha premiado en las últimas semanas.

Posible alianza

Los conservadores de Madrid también están convencidos de que Rajoy no será el candidato del partido en las generales de 2012. Creen que dos derrotas a sus espaldas ya son suficiente como para no intentarlo una tercera vez. Ante este panorama, temen la existencia de un pacto entre el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón para tomar las riendas del partido que les entregue Rajoy. Este proceso no tendría por qué culminarse en el Congreso del partido que se celebrará en junio.

Y hay más. Las mismas fuentes apuntan a que Camps sería el candidato a Moncloa y Gallardón su ‘número dos'. Una solución que premiaría al valenciano, que no ha logrado que Esteban González-Pons, su hombre de confianza, sea portavoz en el Congreso.

Así se entenderían los rumores que ubican al alcalde madrileño como secretario general del partido en sustitución de Ángel Acebes. En una entrevista publicada ayer en La Vanguardia, Gallardón salía al paso de estas especulaciones : "He dicho que apoyo a Rajoy sin pedir nada a cambio. Otras veces he pedido cosas y lo he hecho públicamente, ahora no pido nada". El alcalde de Madrid alabó que Rajoy haya decidido tomar sus decisiones "fuera cual fuera la opinión de los medios", y aseguró que él no escucha la COPE.

Estos movimientos, que contarían con el apoyo del "arriolismo" no es bien vista, en cambio, en el PP madrileño. Están convencidos de que sería una operación que "no beneficiaría en nada al partido".

Al mismo tiempo, algunos sectores del PP empiezan a barajar la posibilidad de presentar una candidatura alternativa a la de Rajoy. Y de momento, el nombre que suena con más fuerza es el de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.

Para sondear la opinión de Aguirre, Rajoy concertó una cita el pasado miércoles. Tras tres horas de conversación, Rajoy se fue igual que había llegado. De la boca de Aguirre no salío ni un "sí", ni un "no", sólo el compromiso de que sea cual sea la decisión que tome, su jefe sería el primero en enterarse. Mientras, Rajoy niega cualquier tipo de divisiones en el partido. Y es más, se ve tan candidato en 2012 que se ha atrevido a asegurar que saldrá victorioso.

La historia a la que la comida del miércoles entre Rajoy y Aguirre puso punto y seguido tendrá continuación hoy. De nuevo comen juntos, pero en público, en el Foro ABC.

Rajoy va a escuchar el discurso de la ‘lideresa' con gran interés, por si lanzara alguna pista de cara al futuro. En el entorno de la presidenta madrileña aseguran que su discurso será "ideológico".

Lleva el timón

La tesis sobre la fuerza del "arriolismo" es la misma que sostenía ayer Pedro J. Ramírez, firme defensor de Aguirre, en su carta de los domingos: "Arriola ha vuelto a marcar la pauta de los acontecimientos haciéndole fácil la vida al jefe, sacándole las castañas del fuego de la melancolía con una interpretación voluntarista de los resultados del 9-M, escribiéndole un discurso atroz y ayudándole a encontrar, al fin, a la niña que con tanto ahínco le había instado a buscar durante la campaña", escribió el director de El Mundo, quien considera a Arriola el "guionista de cuanto lleva ocurriendo en el partido desde la misma noche de la derrota electoral".

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