Domingo, 6 de Abril de 2008

Las autonomías costeras se llevan lo peor del parón

Las ventas de viviendas caen más del 43% en Catalunya y Baleares. Canarias y Valencia sufren la crisis en pisos usados

S. R. ARENES / V. ZAFRA ·06/04/2008 - 22:13h

La crisis inmobiliaria ha llegado a casi toda España, pero está azotando más a las regiones costeras, con turismo residencial, que al resto. Y está tendencia se está agudizando paulatinamente. Lo reflejan las últimas estadísticas, correspondientes a enero; las peores desde que comenzó el parón en agosto.

En Baleares y Catalunya, la compraventa de pisos ha caído casi a la mitad en un año. Así, en el archipiélago se cerraron un 46% menos de transacciones (1.487 operaciones en enero) y en la comunidad catalana, un 43% menos (8.112), con gran diferencia sobre la siguiente más afectada, Navarra, donde el retroceso fue del 37% (674).

Este dato de compraventas engloba todo tipo de vivienda: libre, protegida, nueva y de segunda mano. Pero el indicador más pegado a la realidad presente es el de transacciones de pisos usados, ya que los nuevos tardan en registrarse en torno a año y medio, cuando se entregan, con lo que los datos de vivienda nueva reflejan más la demanda pasada que la actual.

Las compraventas de pisos de segunda mano se pararon aún más tanto en Baleares como en Catalunya (un 48% menos en cada una), según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

No hay una única causa atribuible a estos fuertes descensos, coinciden los expertos. Pero, en el caso de Baleares, el claro parón del mercado de segunda residencia es uno de los factores de peso. La segunda vivienda es lo primero que se sacrifica cuando el bolsillo empieza a tener agujeros.

El caso catalán, sin embargo, está menos influido por ese turismo residencial y más empujado por la evolución de las ventas en Barcelona. En esta capital, las transacciones de casas de segunda mano han caído a la mitad posiblemente por la subida continuada del precio de los pisos, que en los últimos años ha sido mayor en proporción que en Madrid, apunta Irene Martínez, responsable de Research Residencial de CB Richard Ellis, una de las principales consultoras inmobiliarias del país.

Crisis para todos

Pero la crisis inmobiliaria no perdona tampoco a regiones poco turísticas y, por tanto, menos dependientes de la segunda vivienda. Es el caso de Navarra y Asturias, donde se cerraron un 37% y un 31% menos de compraventas de viviendas en ese periodo. En pisos usados, donde más se han retraído las transacciones ha sido en Canarias (-39%), Comunidad Valenciana (-37%) y otra zona alejada de la costa, Castilla y León (-37%).

La desconfianza de los compradores ante la desaceleración económica es uno de los factores comunes que explicaría el parón en todas las zonas.

Si se cruzan los datos con el número de hipotecas firmadas, Canarias y Asturias repiten en la lista de las regiones más afectadas, con un descenso del 41% y del 35%, respectivamente. Entre ambas, en segundo lugar, se coloca Andalucía, con un 37% menos de créditos hipotecarios constituidos (12.699).

Como tendencia, el número de viviendas iniciadas puede dar una idea del stock de pisos sin vender que están acumulando las promotoras. Según estos datos, estas empresas han echado el freno al máximo en Cantabria, donde los visados de obra nueva han caído un 70%, pero también en Catalunya (-63%) y en Andalucía (-62%). En todo caso, en este último territorio la aprobación de nuevas normas urbanísticas más estrictas también ha podido restringir la construcción de más pisos, apunta la responsable de investigación residencial de CB Richard Ellis.

Lo que está claro es que la tendencia “no mejora a no ser que lo hagan las perspectivas económicas, algo que, en este momento, no sucede”, señala Irene Martínez. Y no parece que vaya a hacerlo a corto plazo, si hacemos caso al Banco de España, que acaba de rebajar sus previsiones de crecimiento para este año y el próximo.

Murcia se salva

Si hay una comunidad que está aguantando el chaparrón inmobiliario sin notarlo por ahora es Murcia. Mientras las caídas de compraventas, de hipotecas y de viviendas iniciadas son generalizadas en todo el territorio nacional y regiones como Madrid o Aragón sufren un impacto medio, la comunidad murciana se salva con la menor caída de ventas en enero, sólo del 8% (2.911 pisos).

Esto puede ser un indicio de que los promotores estén bajando los precios para esquivar la crisis. Más sorprendente resulta que las hipotecas crezcan un 60%, cuando caen en el resto de comunidades autónomas.


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