Domingo, 6 de Abril de 2008

Scalextric, el renacimiento de un juguete clásico

La empresa Tecnitoys rescató la marca en 1997 y ahora empieza a explotarla más allá de la pista en casa a través de nuevos productos.

GLORIA AYUSO ·06/04/2008 - 20:41h

Los coches de Scalextric han marcado la niñez de muchos. ARCHIVO

En los años 70 y 80, sólo había dos tipos de niños: los que tenían un circuito de Scalextric en casa y los que sentían envidia por no tenerlo. Este juego, con 46 años de historia, despertó pasiones y, ahora, enciende muchas nostalgias.

Aunque en su largo recorrido ha tenido sus más y sus menos. Después de convertirse en uno de los juguetes más populares, cayó en cierto olvido en la década de los 90.

Esta situación fue aprovechada por la competencia de Scalextric, coincidiendo con la vuelta de la fiebre del denominado slot, que es como se conoce en el argot a las carreras de coches en miniatura.

Pero la empresa Tecnitoys rescató la marca en 1997 y ahora empieza a explotarla más allá de la pista en casa a través de nuevos productos. El futuro, considera la compañía, pasa por combinar el juego con las nuevas tecnologías.

Las novedades de los circuitos Scalextric se gestan en los despachos que Tecnitoys tiene en la Diagonal de Barcelona. Un 5% de la facturación, que fue de 31 millones en 2007, se dedica a I+D. En la sede, no falta una gran sala con tres circuitos montados. “Aquí venimos a jugar. Es importante que para nosotros sea siempre algo divertido”, explica el director general, Sergi Pastor.

Se nota por sus ojos chispeantes que el mundo de los circuitos de coches estuvo muy presente en su infancia. Lo mismo que para buena parte de los 60 trabajadores de la empresa, la mayor parte de los cuales se dedican a diseñar los nuevos productos. El objetivo es presentar uno nuevo y sorprendente cada año.

El videojuego

En 2003 vio la luz Scalextric Digital, que permite incorporar variables en el circuito. El vehículo, por ejemplo, corre más si el depósito está vacío porque pesa menos. Jugar al Scalextric es posible además a través del móvil, con la descarga de un juego. Pastor se plantea colaborar con las multinacionales del videojuego y ensayar nuevas formas de practicar el Scalextric, como, por ejemplo, con la Play Station.

Tras la compra de Scalextric a Tyco, Tecnitoys pasó cinco años reformulando el producto. Los aficionados consideraban que los coches habían perdido el atractivo de antaño. Su relanzamiento se ha beneficiado de un contexto claramente a favor: la Fórmula 1 ha ganado adeptos en los últimos años de la mano de Fernando Alonso. La empresa cuenta además con otro poderoso activo: los padres compran el juguete a sus hijos movidos a menudo por un grato recuerdo de infancia.

Y tras tener un producto base de calidad, a partir de 2002, la compañía empezó la diversificación. Crear adicción al Scalextric desde edades tempranas fue una de las estrategias a seguir. Si el Scalextric Digital se dirige a un público más adulto, Tecnitoys creó Mi primer Scalextric para los más pequeños. Otra observación del equipo de Pastor fue que los circuitos son de grandes dimensiones y exigen espacio, algo que cada vez abunda menos en los hogares españoles.

La economía familiar tampoco es boyante. Así nació Scalextric Compact, un circuito más económico y pequeño, que ha sido juguete estrella en EEUU. Con él se incrementó la facturación un 32%. “Para 2008, queremos crecer un 25% más”, afirma Pastor.

Las exportaciones se iniciaron en 2004. En tres años, las ventas exteriores suponen el 25% de la producción y los circuitos de Scalextric llegan a 25 países.

El objetivo del director general es exportar el 35% del producto, potenciando los mercados norteamericano y europeo. Por el momento, a través de la compañía de distribución Target llega a 1.500 puntos de venta en EEUU.

Tecnitoys prevé crecer, y más allá del Scalextric también se ha apuntado a los circuitos de trenes, que comercializa bajo la marca Ibertren. Su última incursión ha sido, este mes, en el segmento de los juegos de construcción, con Construblock, con la que pretende hacerse con el 15% del mercado en el primer año.

También se contempla “la adquisición de otras compañías” si existe la oportunidad.

Fabricar barato

Toda la producción está externalizada y se realiza en China. “La industria del juguete es de las más agresivas. Hay que recortar los costes”, dice Pastor. Por ello, es preciso fabricar donde sea más barato y con una estructura flexible.

Las plantas de China se dedican a producir otros juguetes, pero están comprometidas a que un 30% del material que salga de ellas es para Tecnitoys. “Allí hemos destinado a tres personas que controlan la calidad de los materiales que se utilizan”, señala Pastor.

Producir en varias plantas es una solución estratégica porque de esta manera la empresa mantiene parte de la capacidad para responder a los pedidos si una de las fábricas falla.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad