Domingo, 6 de Abril de 2008

El duque de Edimburgo sigue ingresado a la espera de una revisión médica

EFE ·06/04/2008 - 14:45h

EFE - El duque de Edimburgo sigue ingresado a la espera de una revisión médica.

El príncipe Felipe, esposo de la reina Isabel II, ha pasado su tercera noche en el hospital londinense de King Edward VII, donde ingresó el jueves aquejado de una infección pulmonar, a la espera de someterse hoy a una revisión médica.

El duque de Edimburgo, de 86 años, ingresó por su propio pie en el centro hospitalario favorito de la monarquía para ser tratado bajo la supervisión del médico de la Reina, John Cunningham.

Aunque no ha habido confirmación oficial de su estado, la prensa ha afirmado que el monarca está "en buena forma" y se ha dedicado a escribir su correspondencia.

El programa de compromisos del príncipe para el fin de semana fue cancelado, pero no así los actos previstos para la semana próxima, según informó el palacio de Buckingham.

Entre otras citas, el marido de Isabel II tenía previsto asistir mañana a una cena en el castillo de Windsor (afueras de Londres) para conmemorar el sexagésimo aniversario de la creación del Estado de Israel.

Un resfriado ya impidió el pasado miércoles al príncipe asistir en el mismo castillo de Windsor a un servicio religioso en memoria del alpinista neozelandés Edmund Hillary, la primera persona en alcanzar la cumbre del Everest y que falleció el pasado enero.

La última vez que se vio en público al duque de Edimburgo fue la pasada semana durante la visita de Estado que hizo al Reino Unido el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, acompañado de su esposa, la modelo y cantante Carla Bruni.

Pese a esta recaída, el marido de la Reina, con quien contrajo matrimonio el 20 de noviembre de 1947, se ha caracterizado siempre por ser un hombre muy activo que ha gozado en general de buena salud.

Muchas de sus lesiones y padecimientos han estado relacionados con la práctica de deportes, como cuando se fracturó en 1961 un hueso del talón izquierdo debido a una colisión durante un partido de polo.