Domingo, 6 de Abril de 2008

Todos los grupos apoyan a Rojo en que es prioritario reformar la Cámara

EFE ·06/04/2008 - 14:52h

EFE - Javier Rojo, reelegido presidente del Senado, posa en el Palacio de la Zarzuela, momentos antes de la audiencia con el Rey el pasado martes.

La prioridad establecida por Javier Rojo, tras ser reelegido presidente del Senado, de consensuar la reforma de la Cámara para convertirla en una de auténtica representación territorial, ha sido bien acogida por todos los grupos políticos.

Esta cuestión se ha debatido en las últimas legislaturas, aunque no se ha logrado llegar a un acuerdo, y ahora la mayoría de formaciones cree que ha llegado el momento, aunque otras, como el PP y la Entesa Catalana de Progrés, se muestran más escépticos, según han señalado a EFE sus portavoces.

El del PP, Pío García Escudero, precisa que el problema está en el "cómo y qué Senado queremos" y reconoce que uno de los principales escollos está en la elección de los parlamentarios.

"Se estuvo a punto" de lograrlo hace dos legislaturas, pero el problema surgió entonces con el modelo de elección de los senadores, pues los nacionalistas querían "comunidades de primera y de segunda", explica.

El escenario no ha variado, por lo que se reproducirán los mismos conflictos, aunque García Escudero espera que Rojo concrete la propuesta.

La portavoz del PSOE, Carmen Silva, considera que se debe partir "sin apriorismos" ni posiciones de partido para, a partir de ahí, consensuar esa reforma, "el gran reto" de la legislatura. "Nunca hemos sido capaces de ponernos de acuerdo", pero la reforma necesita de una mayoría cualificada y del consenso de PSOE y PP.

Dice Silva que, en principio, todos están de acuerdo, pero hay que "pasar de las palabras a los hechos", ya que la renovación del Senado es una demanda de los ciudadanos y de las autonomías, "que necesitan un marco común para abordar los grandes temas".

Los nacionalistas, por su parte, insisten en la necesidad de reformar el método de elección de los senadores y en que la circunscripción sea la comunidad autónoma y no la provincia; dotar de mayor peso a los Parlamentos regionales y ampliar el uso de las lenguas oficiales a todos los órganos de la Cámara.

"Los senadores veteranos no nos lo acabamos de creer", asevera Carles Bonet, de la Entesa, como, a su juicio, refleja el escepticismo mostrado por el senador y presidente fundador del PP, Manuel Fraga, cuando expresó su deseo de ver esa "famosa" reforma.

Las palabras del senador de más edad deberían impulsar a los populares a "mover pieza", opina Bonet, quien confía en que a García Escudero "le dejen ir más suelto y se inicie el proceso".

Considera que la actual forma de elección favorece a los grandes partidos y no a las autonomías y, por ello, urge un cambio en la atribución del número de senadores, ya que, por ejemplo, Madrid, con más de seis millones de habitantes, cuenta con 11 senadores, mientras que Castilla y León, con menos de dos, aporta 38.

En similares términos se manifiesta el portavoz de CiU, Jordi Vilajoana, quien encuentra "muy positivo" que Rojo mencionara la reforma el día de su reelección y, sobre todo, que se expresase en las cuatro lenguas.

CiU va a "hacer todo lo posible" para que esta iniciativa, que contempla el programa de los partidos que conforman Galeuscat (PNV, CiU y BNG), así como el del PSOE, se lleve a efecto.

Como parlamentario designado por su comunidad, Vilajoana aprueba esta fórmula y ve necesario que los senadores sean elegidos por las cámaras autonómicas.

Tanto CiU como el PNV abogan porque sea una Cámara de primera lectura para la reforma de los Estatutos de Autonomía o para otras leyes de relevancia autonómica.

Para el PNV, el Senado debería establecer o iniciar las leyes sobre las bases estatales en materias asumidas por las comunidades, estudiar la transposición de las normas europeas o fijar el Fondo de Compensación Interterritorial, además de designar a los representantes autonómicos en los órganos constitucionales del Estado.

Otro de los veteranos senadores, José María Mur, del Partido Aragonés, reconoce que la reforma es "la gran asignatura pendiente de nuestro sistema democrático", para cuya aprobación es necesario cambiar la Constitución, ya que "todo lo demás son maquillajes que no permiten la verdadera reforma".

Según Mur, aumentar las competencias del Senado podría ir en detrimento del Congreso, lo que preocupa a los grandes partidos, a pesar de que con ello "muchos de los conflictos y tensiones que ha habido no se habrían producido", como la planificación hidráulica.