Domingo, 6 de Abril de 2008

La reunión entre Bush y Putin termina sin acuerdo sobre el escudo antimisiles

El presidente ruso reconoce que en la reunión con su homólogo estadounidense no ha habido "avances drásticos" en áreas de desacuerdo

PÚBLICO.ES ·06/04/2008 - 11:45h

Putin y Bush pasean por la residencia del presidente ruso en el Mar Negro. REUTERS

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha afirmado que en su reunión con el presidente de Estados Unidos no ha habido "avances drásticos" en áreas de desacuerdo, como el escudo antimisiles que EEUU planea instalar en Europa del Este, pero el diálogo ha sido "positivo".

Putin y su colega estadounidense, George W. Bush, firmaron hoy en su reunión en Sochi un "marco estratégico" que sienta las bases de la relación entre ambos países para el futuro en áreas como la no proliferación de armas de destrucción masiva o la economa.

El documento también menciona la defensa antimisiles, aunque no establece el acuerdo sobre el escudo antimisiles que EEUU planea instalar en Europa del Este al que había aspirado originalmente la Casa Blanca.

En una rueda de prensa conjunta con su colega estadounidense, George W. Bush, Putin afirmó que los desacuerdos en torno al escudo antimisiles "no son de palabras, son de sustancia".

Persisten las diferencias, continúa el diálogo 

Ambos mandatarios hicieron hincapié en que, aunque persisten las diferencias, el diálogo continúa. "La declaración refleja las discrepancias existentes, ante todo en el dossier político militar. Pero es importante destacar que reafirmamos nuestra disposición de trabajar para superarlas", dijo Putin.

"Nuevamente reafirmamos que la era en la que Rusia y EEUU se veían mutuamente como enemigos o como amenaza estratégica ha terminado", agregó. Por su parte, el presidente estadounidense declaró que la relación entre ambos se ha basado en "intentar librarnos de la Guerra Fría. Esta ha terminado".

Bush aludió asimismo al escudo antimisiles y apuntó que Estados Unidos ha ofrecido garantías a Rusia, que teme que ese sistema amenace su territorio. Entre esas garantías se encuentra la posibilidad de que inspectores rusos examinen el dispositivo y la promesa de que no se activará hasta que un tercer país efectúe una prueba de misiles.

La declaración de hoy, afirmó el presidente estadounidense, reconoce que si esas medidas se ponen en práctica "irán muy lejos en calmar las preocupaciones" rusas.