Domingo, 6 de Abril de 2008

Nouvel diseña un corazón verde para Barcelona

El reciente premio Pritzker inauguró el ‘Parc Central’ en la capital catalana, un jardín que se riega e ilumina solo

ALBERTO CABELLO ·06/04/2008 - 10:39h

Una vista del Parc Central de Barcelona.

Un parque inteligente a modo de jardín botánico que se riega e ilumina solo. Ésta es la última creación del reciente premio Pritzker (el más prestigioso de la arquitectura), Jean Nouvel, que puede disfrutarse desde ayer en el barrio barcelonés del Poblenou.

Con un millar de árboles distribuidos en 5,5 hectáreas de espacio verde y lúdico, el parque está -de forma oportuna dadas las preocupaciones de la ciudad estas semanas- preparado para resistir épocas de fuerte sequía. La vegetación de techos y paredes autoregulará la entrada de luz en las diferentes estaciones del año: predominará el sol en otoño e invierno mientras en primavera y verano creceránespacios a la sombra.

Situado a 800 metros de la otra gran creación del arquitecto francés, la Torre Agbar, el Parc Central del Poblenou, pulmón verde del distrito tecnológico 22@ de la capital catalana, será fácilmente identificable: todo el mundo sabrá dónde está esta "selva humana" porque se verá a lo lejos gracias al lila de las buganvillas que cubrirán su perímetro.

Los pequeños detalles

"Además, por la noche, diferentes focos de luz intensificarán el color violáceo de estas flores", señaló Nouvel, ante la mirada curiosa de vecinos y transeúntes. A su lado, el alcalde, Jordi Hereu, destacó que "se trata de un gran espacio de autor que ha sabido cuidar los pequeños detalles por el bien de todos los ciudadanos".

Cuidadoso en las formas (los árboles están perfectamente alineados, equidistantes uno del otro), Nouvel no ha olvidado la importancia del sistema de riego, que aprovechará al máximo las aguas freáticas, es decir, los recursos hídricos subterráneos cercanos a la superficie.

No es casual que el árbol escogido haya sido el sauce de Babilonia, más conocido como desmayo, y que se caracteriza por unas raíces verticales que buscan con facilidad aguas del subsuelo. También habrá un sistema de goteos que se nutrirá de éstas para cubrir las necesidades del resto de plantas.

Eficacia arquitectónica y diversión se conjugan para crear espacios como el de Las cabañas bajo la lluvia: unos habitáculos semicirculares recubiertos de flores donde los niños podrán jugar bajo la sombra.

Viaje al centro de la Tierra

El parque se distribuye en tres grandes parcelas que simulan un recorrido desde la luna, ubicada en la principal, hasta el fondo de la Tierra, en la tercera. En medio, la segunda parcela ofrece jardines aromáticos. "Una estructura de nueve parterres con especies aromáticas en los que vista y olfato se agudizan", concretó un Nouvel que coge gusto por las ciudades mediterráneas. Inaccesible al transeúnte, el paisaje lunar acogerá la obra de un escultor por determinar.

"Será la estrella inalcanzable, una escultura de luz de día y de noche", avanzó el arquitecto francés. Sí será posible, en cambio, descender al cráter-pozo del Mundo, un camino en forma de espiral con flores que desemboca en una gran obertura. Cuando el visitante se asome verá, gracias a las nuevas tecnologías, Guayaquil (Ecuador).

Este símbolo del acercamiento entre culturas cierra una de las múltiples visitas posibles al nuevo parque que, según su creador, "estará plenamente acabado en cinco o seis años, cuando toda la flora haya crecido y se disfrute su imagen final".

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