Sábado, 5 de Abril de 2008

La oposición de Zimbabue teme que el Gobierno desate una ola de violencia

EFE ·05/04/2008 - 15:23h

EFE - Miembros de la policía realizan patrullajes por las calles del centro de Harare, Zimbabue. Los resultados de las elecciones presidenciales no se han dado a conocer todavía, una semana después de los comicios.

La oposición de Zimbabue teme que el Gobierno esté preparando una ola de violencia para contrarrestar su derrota en las urnas y denunció que para ello se está reclutando a antiguos milicianos de la lucha por la independencia.

La denuncia fue hecha por el líder del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), Morgan Tsvangirai, en declaraciones a los periodistas al cumplirse una semana desde que los zimbabuenses concurrieran a unas elecciones históricas.

"La violencia va a ser la nueva arma para dar marcha atrás en la voluntad del pueblo", afirmó Tsvangirai, quien acusó al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, en el poder desde 1980, de recurrir a milicias armadas para atemorizar a los simpatizantes de la oposición..

"Las milicias están siendo reclutadas y rehabilitadas", agregó el líder político.

El dirigente opositor hizo su denuncia un día después de que centenares veteranos de la guerra de la independencia de Zimbabue desfilaran por las calles de Harare para apoyar a Mugabe.

Los ex milicianos acusaron también a la oposición de estar supuestamente respaldada por antiguos propietarios agrarios blancos que fueron expropiados por el Gobierno a comienzos de esta década.

La oposición se atribuye el triunfo en las elecciones presidenciales del pasado sábado, con un 50,3 por ciento de los votos. Esos mismos datos, tomados de las actas electorales expuestas públicamente, otorgan a Mugabe el 43,8 por ciento de los sufragios.

Todavía no hay resultados de estos comicios, aunque sí se ha dado a conocer el escrutinio de las elecciones parlamentarias.

En esa votación, el partido gobernante perdió la mayoría que conservaba en la cámara baja desde 1980, y el MDC, reuniendo los escaños de sus dos facciones, se convirtió en la primera fuerza política del país.

En el Senado, de acuerdo con los datos dados a conocer hoy, el Gobierno y la oposición se repartieron a partes iguales los 60 escaños.

Tsvangirai, que compite por segunda vez por la Presidencia, dijo que su victoria en las urnas, no confirmada oficialmente, indica que no será necesaria una segunda vuelta de los comicios ya que asegura haber ganado más de la mitad de los sufragios.

"Ganamos esta elección sin necesidad de una segunda vuelta", insistió Tsvangirai.

En sus declaraciones, Tsvangirai también dijo que el Banco Central está imprimiendo dinero para utilizarlo con el fin de fabricar una manipulación electoral y "para financiar actividades violentas".

El partido gobernante, ZANU-PF, acordó ayer, viernes, concurrir a la eventual segunda vuelta de las elecciones, a pesar de que siguen sin conocerse los datos del escrutinio.

La oposición intentó hoy presentar ante el Tribunal Superior una solicitud para que se obligue judicialmente a la Comisión Electoral a difundir los datos del escrutinio de los comicios presidenciales.

Sin embargo, la presentación fue aplazada hasta mañana para dar tiempo a las autoridades electorales con el fin de que puedan preparar sus argumentos, según dijo el abogado que representa al MDC en esta gestión, Andrew Makoni.

Inicialmente, la oposición había anunciado que la petición se había presentado ayer, pero los abogados no completaron en la víspera los trámites y la comparecencia ante la justicia quedó aplazada para hoy, según las fuentes.

No obstante, a la hora prevista para presentar la petición fuerzas policiales impidieron el acceso a los abogados y a los representantes de la oposición, y amenazaron con recurrir a fuerzas antidisturbios para dispersarlos.

Posteriormente se les permitió la entrada en la sede judicial.

Por otra parte, la Policía mantiene detenidos a dos periodistas extranjeros que fueron arrestados el pasado jueves en un pequeño hotel de esta capital y acusados por el Gobierno de ejercer el periodismo sin la correspondiente acreditación oficial.

Los detenidos son Barry Bearak, del diario estadounidense "The New York Times", y el periodista británico "freelance".

Su abogada, Beatrice Mtetwa, dijo a Efe que la defensa había presentado una solicitud urgente ante el Tribunal Superior para que los periodistas sean puestos en libertad.

La Fiscalía ya ha indicado que no procesará a los dos periodistas, por lo que la letrada no entiende por qué siguen aún en la Comisaría Central de la policía de Zimbabue.

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