Sábado, 5 de Abril de 2008

Sarkozy pone condiciones para asistir a la ceremonia inaugural de los Juegos de Pekín

El presidente francés exige "el fin de la violencia contra las personas y la liberación de prisioneros políticos, una investigación sobre el Tíbet y el comienzo de un diálogo con el Dalai Lama"

REUTERS ·05/04/2008 - 12:55h

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, estará ausente de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín a menos que China establezca conversaciones con el Dalai Lama, dijo el sábado la ministra de Derechos Humanos, Rama Yade.

"El fin de la violencia contra las personas y la liberación de prisioneros políticos, una investigación sobre lo que ha sucedido en el Tíbet y el comienzo de un diálogo con el Dalai Lama", dijo Yade, enumerando las condiciones para la participación de Sarkozy.

El mandatario francés decidirá si visitar los Juegos de agosto tras consultar a sus homólogos europeos, explicó Yade al periódico Le Monde en una entrevista.

La antorcha olímpica llegará a París el lunes como parte de un programa de relevos mundiales antes de los Juegos y se espera que manifestantes pro Tíbet intenten interrumpir su progreso por la ciudad.

Disturbios en Tibet 

Nuevos disturbios estallaron en un área tibetana de China esta semana pese a una ofensiva de seguridad y amenazas de castigos más duros para los involucrados en las protestas, que comenzaron el mes pasado.

Varios países occidentales han hecho un llamamiento para que Pekín mantenga conversaciones con el líder espiritual tibetano, el Dalai Lama. China rechazó la idea y lo acusó de organizar la violencia desde su exilio en India.

Yade dijo que ella entendía las emociones del Tíbet y exhortó a China a cumplir sus promesas de promover los derechos humanos.

Pero la responsable también fue dura con China por condenar al disidente Hu Jia a tres años y medio de prisión la semana pasada por incitar a la subversión y criticar al gobernante Partido Comunista.

"Estamos pidiendo la inmediata liberación de Hu Jia", dijo la ministra.

"Una China sin derechos humanos nunca se convertirá verdaderamente en un gran país", agregó.