Viernes, 4 de Abril de 2008

Robert Mugabe se presentará a la segunda vuelta de las presidenciales en Zimbabue

EFE ·04/04/2008 - 12:50h

EFE - El presidente zimbabuense, Robert Mugabe.

La gubernamental Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF, sigla en inglés) decidió hoy que el presidente Robert Mugabe se presentará a una segunda ronda de las elecciones presidenciales contra el líder opositor Morgan Tsvangirai.

Tsvangirai afirma haber ganado los comicios con un 50,3 por ciento de los sufragios, pero aunque la ZANU-PF admite que el líder opositor aventajó a Mugabe, asevera que no ha superado el 50 por ciento de los votos necesario para evitar una segunda vuelta.

Transcurridos seis días desde la celebración de las presidenciales, la Comisión Electoral de Zimbabue aún no ha proporcionado ningún resultado de las mismas y la ZANU-PF hace sus cálculos basándose en proyecciones de analistas independientes, mientras que Tsvangirai utiliza los resultados publicados en cada colegio electoral tras el escrutinio inicial.

Zimbabue está gobernada desde su independencia en 1980 por Mugabe, de 84 años, y las últimas elecciones que han tenido lugar en ese país se han cerrado con denuncias de fraude de la oposición.

De confirmarse la segunda vuelta, sería la primera en la historia del país.

El comité central de la ZANU-PF tomó su decisión tras una reunión de casi seis horas para analizar la crisis en el seno del partido tras su derrota en las parlamentarias, celebradas al mismo tiempo que las presidenciales, el sábado pasado.

Los resultados finales de las elecciones parlamentarias anunciados ayer, jueves, por la Comisión Electoral otorgaron 97 escaños de la Asamblea a la ZANU-PF, y 109 al opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MDC) de Tsvangirai, mientras confirmó la reelección de un legislador independiente.

La Asamblea está integrada por 210 diputados, pero en tres de las circunscripciones las elecciones fueron aplazadas por el fallecimiento de algunos de los candidatos.

El secretario administrativo de la ZANU-PF, Didymus Mutasa, puntualizó hoy que se procederá a un recuento de los votos en aquellas áreas en que han surgido disputas tras el escrutinio.

La ZANU-PF disputa los resultados en 16 circunscripciones en las que el MDC triunfó y afirma que el grupo opositor sobornó a las autoridades de las mesas electorales.

Según Mutasa, los 16 escaños en disputa serían suficientes para que la ZANU-PF recuperara la mayoría en la Cámara.

Por su parte, el MDC presentó hoy una petición judicial para forzar a la Comisión Electoral a dar a conocer rápidamente los resultados de las elecciones presidenciales.

El recurso fue presentado ante el Tribunal Superior de Harare, según el portavoz del grupo político, Nelson Chamisa, quien señaló que la Comisión Electoral tiene de plazo hasta esta medianoche para dar a conocer quién fue el vencedor.

Mientras la oposición trataba de forzar el anuncio de los resultados de las presidenciales, el partido gubernamental sacó a la calle a sus veteranos de la independencia en una demostración que, si bien transcurrió pacíficamente, ha sido interpretada por muchos como una táctica intimidatoria contra la oposición.

La afirmación de Tsvangirai de que ha ganado las elecciones presidenciales ha sido denunciada como una "provocación" por la Asociación de Veteranos de la Guerra de Independencia de Zimbabue.

"Estas son provocaciones contra nuestros combatientes por la libertad", dijo el líder de la Asociación, Jabulani Sibanda, en una conferencia de prensa tras la marcha de los veteranos.

Sibanda advirtió de que su grupo se opondrá por la fuerza a cualquier intento de la oposición de revertir la reforma agraria iniciada por Mugabe en 2000, mediante la cual el gobierno expropió las haciendas de más de 4.000 granjeros blancos para distribuirlas entre los zimbabuenses negros.

"Nos da la impresión de que estas elecciones fueron la manera para que nuestro país sea invadido nuevamente", subrayó Sibanda.

Zimbabue está inmerso en una profunda crisis económica -con una inflación anual que supera el 100.000 por ciento- que la oposición y Occidente achacan a las políticas del gobierno de Mugabe.