Viernes, 4 de Abril de 2008

Barça y TAU decidirán la semana que viene su futuro en la Euroliga

El equipo vasco no pudo con el Partizan en Belgrado. El Barcelona forzó el tercer partido ante el Maccabi.

EFE ·04/04/2008 - 07:36h

El jugador del TAU, Igor Rakocevic, en un lance del partido contra el Partizan. EFE

El Tau Cerámica, con Prigioni y Splitter inéditos, deberá aguardar hasta el próximo miércoles, día 9, para tratar de sellar su pase a la final entre cuatro de Madrid, después de salir derrotado y humillado (76-55) en Belgrado, ante el Partizán, en el segundo partido de la serie de cuartos de final de la Euroliga.

Tras un 9-9 inicial, el Tau se vio completamente desbordado en las labores defensivas por su oponente balcánico, ya totalmente desmelenado, con lo que un parcial de 13-0 puso por encima a los serbios (22-9), a falta de dos minutos para el final del cuarto inicial.

Nikola Pekovic, uno de los mejores 'cincos' de Europa en la actualidad, hizo mucho daño al Tau Cerámica con sus lanzamientos debajo del aro. Pero una defensa en zona (1-3-1) del preparador Neven Spahija, tras pedir un oportuno tiempo muerto, permitió recortar a los baskonistas (25-15, al llegarse al término del m. 10).

A punto de finalizar el segundo cuarto, el lituano Simas Jasaitis anotó un triple providencial para el equipo de Vitoria, que llegó al intermedio cinco puntos abajo (36-31), tras un comienzo de partido muy poco esperanzador.

En el minuto 22 del encuentro, el Tau Cerámica se acercó a dos puntos (38-36), pero pronto reaccionó el Partizán con Nikola Pekovic y Novica Velickovic, éste con un triple, para subir la renta de los balcánicos hasta los ocho puntos (45-37).

Altibajos en el rendimiento 

El equipo baskonista continuó con grandes altibajos en su rendimiento colectivo, motivo por el que Neven Spahija tuvo que poner en la pista a toda su 'artillería', pero sin resultados prácticos, con lo que la victoria cada vez se alejaba más para el Tau (66-50, m. 36), tras una canasta de Uros Tripkovic y un triple de Novica Velickovic.

Hasta el final, el Tau Cerámica entregó ya el partido (71-52, m. 38), al anotar siete pírricos puntos en los diez minutos del último cuarto, con una pésima y deasangelada actuación, sin entrega ni compromiso, en el trecho final del lance, saldado con un abultado resultado de 76-55.

El Barça se revela contra los pronósticos

Empeñado en exprimir al máximo sus opciones en la Euroliga, el Barcelona se rebeló contra los pronósticos que le daban por muerto y superó al Maccabi en el Palau Blaugrana guiado por el extraordinario acierto de Gianluca Basile en un partido intenso y vibrante, a la altura de las grandes noches europeas, que obliga a un tercer y definitivo encuentro en Tel Aviv.

Frente a la potente plantilla del equipo israelí, el Barcelona se ganó una segunda oportunidad. Lo hizo gracias al escolta italiano, en su noche de inspiración. Basile jugó mecido por las musas.

Indiscutible líder del Barcelona, sostuvo la puntuación de su equipo con sus cifras (34 puntos, 5 rebotes, 31 valoración).

Y respira aliviado el Barça, obligado a salvar el partido del Palau para jugarse su pase a la final a cuatro a una sola carta en Israel, dentro de una semana y en un pabellón hirviente.

Por encima de Vujcic, Morris y Casspi se elevó el talento de Basile, capaz de liderar al Barcelona, de rescatar a su equipo en los peores momentos y de bombardear al Maccabi desde el perímetr.

No encontró el conjunto de Zvi Sherf manera de frenar al italiano, cuyo rendimiento compensó incluso la pobre oferta de Lakovic, todavía con su contador a cero. Escoltado por un brillante Pepe Sánchez, Basile firmó su mejor actuación en la Euroliga desde que llegó al Palau.

Espoleado por el acierto de Basile, el Barcelona supo mantener la concentración durante los cuarenta minutos, excelente noticia en un equipo acostumbrado a los despistes.

Defensa con criterio para acabar con los malos pronósticos

Plantó cara al Maccabi pese al gran arranque de Vujcic, un pívot de mano fina y con alma de escolta; y de Casspi, un alero alto, demasiado alto para la defensa del Barcelona.

Frente a la enorme igualdad del primer cuarto, el Barcelona despegó en el segundo periodo con un parcial de 10-0 (31-22).

La defensa del Maccabi no encontró su sitio, a medio camino entre la zona y la individual, y el Barça lo aprovechó. Un excelente triple de Basile sobre la bocina antes del descanso (43-37) retrató el partido: un jugador en estado de gracia frente a un gigante cansado.

Ni la lesión de Ilyasova, ausente en la segunda mitad por una lesión de rodilla, descentró al equipo de Xavi Pascual, confiado en sus posibilidades y ayudado por el ruido de un Palau pletórico.

Equipo y afición firmaron un auto de fe que alcanzó para forzar el tercer encuentro. Desaparecido Batista, el Maccabi sólo encontró la velocidad de Bynum como arma ofensiva. Morris estuvo en su línea (16 puntos, 11 rebotes) pero no fue suficiente. Rebote y contragolpe; fue el único argumento del Maccabi durante varias fases del partido.

Por eso volvió a encajar un nuevo parcial de 8-0 (55-46, min. 26), casi definitivo para la suerte del partido.

El festival de Basile continuó tras el descanso. Fue el rey del perímetro, aunque el Barça también disfrutó de un gran Fran Vázquez, que apareció para aportar músculo y cerrar definitivamente el partido para alivio de la grada, satisfecha por la entrega de su equipo.

Sigue vivo el Barça en Europa, un premio a la fe de un conjunto castigado por la irregularidad, pero capaz de apurar todas sus opciones y de vaciarse cuando no hay vuelta de hoja. El pabellón de la Mano de Elías de Tel Aviv dictará sentencia.