Viernes, 4 de Abril de 2008

El Getafe y el Zenit asombran a Europa

EFE ·04/04/2008 - 01:50h

EFE - Los jugadores del Zenit St Petersburgo celebran el 1-2 conseguido ante el Bayer Leverkusen durante el partido de ida de los cuartos de final de la Copa de la UEFA disputado en el BayArena de Leverkusen, Alemania.

El Getafe, que logró un increíble empate a un gol en el Allianz Arena, ante el Bayern Múnich, y el Zenit San Petersburgo, que goleó a domicilio al Bayer Leverkusen (1-4) asombraron en la ida de los cuartos de final de la Copa de la UEFA, en los que también empataron el Fiorentina y PSV Eindhoven (1-1) y el Glasgow Rangers y el Sporting Lisboa (0-0).

El apabullante triunfo del Zenit en el Bay Arena no hace sino confirmar al conjunto de San Petersburgo como el "tapado" de la competición, un rival sin nombre que se ha ganado la condición de candidato al título, tras dejar en el camino al Villarreal y al Olympique de Marsella y, prácticamente, sentenciar la eliminatoria en Alemania.

Dirigido por el ex seleccionador holandés Dick Advocaat, "el pequeño general" que fue discípulo de Rinus Michels, el Zenit sabe cómo destrozar a sus rivales al contragolpe. De esa forma sorprendió al Villarreal, en los dieciseisavos de final, y así acabó con las esperanzas del Leverkusen, gracias al acierto de sus mejores jugadores; Andrey Arshavin y Pavel Pogrebnyak, dos piezas básicas en la selección rusa.

Arshavin adelantó al Zenit a los 20 minutos y, pese a que el internacional Steffan Kiessling logró el empate, trece minutos después, el Zenit recuperó el mando del encuentro con otro tanto de Pogrebnyak (m.52), que terminó por hundir al Bayer Leverkusen, que encajó otros dos goles en tres minutos, por medio de Aleksandr Anyukov e Igor Denisov (ms.61 y 64).

Si sorprendente fue el triunfo del Zenit, más asombra aún en Alemania la igualada del Getafe en Múnich, frente a un club que, con su presidente Franz Beckenbauer a la cabeza, aseguraba no saber ni dónde se ubicaba el rival.

El equipo de Laudrup, sin embargo, no asumió su condición de modesto en el Allianz Arena y, tras un comienzo dubitativo, en el que encajó el gol de cabeza de Luca Toni (m.26) tuteó al campeón alemán, al que igualó, gracias a un tanto del rumano Cosmin Contra, en el minuto 90, que le permite soñar hasta la próxima semana.

Con la misma ligera ventaja, parte el PSV Eindhoven, que igualó a un gol en el Artemio Franchi de Florencia, donde el Fiorentina se adelantó con un tanto del rumano Adrian Mutu (m.33) pero la alegría no le duró más que siete minutos.

Danny Koevermans logró un empate que le permite al conjunto de Sef Vergoosen, que contó con el mexicano Carlos Salcido y el peruano Jefferson Farfán en el once inicial, gestionar la vuelta desde el resultado inicial.