Jueves, 3 de Abril de 2008

"No quiero ser el Papa"

El italiano Umberto Eco reivindica en el Hay-Festival de Granada el papel del relativismo

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·03/04/2008 - 21:47h

LAURA LEÓN - El escritor Umberto Eco, acostumbrado a las polémicas mediáticas en Italia, no soltó prenda ayer en el festival literario de Granada.

"Los enemigos de la belleza son siempre los que quieren la pureza a toda costa, los fundamentalistas". La frase podría servir como síntesis de la intervención con la que Umberto Eco se presentó ayer ante los medios en Granada, donde se celebra el Hay Festival Alhambra. Pero se perderían con tan breve resumen demasiados matices y elementos valiosos, como el humor socarrón que empleó para escapar con cautela de preguntas incómodas sobre política, un tema que, cada vez que el semiólogo italiano toca, hace subir el pan en su país.

¿Qué pasa si gana Berlusconi las próximas elecciones?, le preguntaron, pese a todo, para tirarle de la lengua. "Que Italia se lo merecerá". ¿Y se merece España a Zapatero? "No sé si se lo merece -sonrió-, pero está bien que esté ahí". Por todos los medios intentó Eco escapar de asertos rotundos que pudieran comprometerle o darle quebraderos de cabeza. Pero, tratando precisamente de explicar por qué quería evitarlos, acabó siendo presa de su propio ingenio: "No quiero ser el Papa".

Eco no categoriza

Orondo, con un puro fino en los labios y esperando con aire entre desafiante y divertido las preguntas de la prensa, el semiólogo y escritor italiano de 76 años, uno de los referentes de la cultura europea, presentó la que será su conferencia de hoy, El mundo de los signos: Lo feo y lo falso.  Sin embargo, Eco se negó a definiciones categóricas o ligadas a la actualidad de lo feo y de lo falso, al igual que de lo verdadero y de lo hermoso. "Si me preguntan por mi madre, siempre diré que es buena", fue toda su concesión.

En sus explicaciones, repitió varias veces la expresión "todo esto es relativo", con lo que la rueda de prensa derivó en reflexión sobre el concepto de relativismo, tan desprestigiado y politizado hoy. "Antes, todos los de izquierdas llamaban fascistas a los de derechas; ahora, todos los de derechas llaman relativistas a los de izquierdas. Se ha convertido en un arma", afirmó. A su juicio, el desprestigio del término proviene del mal uso que se hace de él. Otra vez se puso tras decirlo el puro apagado en la boca.

No es país para viejos

Eco, pese a todas sus cautelas con la prensa, afirmó tener un consuelo cuando ve que sus palabras arman tremendos revuelos en Italia, como cuando hace poco dijo que requería de la desaparición, en el sentido estricto de muerte, de los políticos más ancianos. Por eso, quizás se animó a matizar por arriba su proposición de relevo generacional en la política italiana.

La burla sobre la ancianidad de los políticos italianos llegó a tal punto que terminó elogiando que el escritor granadino Francisco Ayala, homenajeado ayer en el festival, por no presentarse a presidir el
Gobierno español.

Quizás cuando más serio se puso el intelectual italiano fue al valorar las predicciones de George Steiner, que afirma que el final de las humanidades está cerca. "Steiner es un grandísimo amigo, con el que rara vez estoy de acuerdo. Se está convirtiendo en un poquito apocalíptico. McLuhan ya dijo en los años sesenta que la galaxia Guttenberg había acabado y el ordenador es el mayor triunfo de esa galaxia".

Así que, desde luego, el intelectual no cae en fatalismos. "Soy optimista sobre los libros porque tengo una estupenda situación económica gracias a la venta de los míos, no de mis ordenadores". Y otra vez, con media sonrisa irónica, el purito apagado a la boca.

Un intelectual que marca el paso con ideas precisas

La fealdad y la falsedad

"Es una discusión que lleva en candelero 3.000 años, no puedo saber lo que son. El único que tiene las ideas claras al respecto es Ratzinger".

El relativismo

"La derecha lo utiliza como arma contra la izquierda", afirmó.  A su juicio, el desprestigio del término proviene del mal uso que se hace de él. "Casi nunca se usa bien", sentenció.

La senectud en política

"En Italia no sobran 10 políticos, sino 30", señaló. Hace poco, había manifestado que la política de su país no cambiaría hasta que no hubiera un relevo generacional.

El apocalipsis

"Yo no creo que esté cerca. McLuhan dijo en los sesenta que la Galaxia Guttenberg había muerto y el ordenador es su gran triunfo".