Jueves, 3 de Abril de 2008

Tócanos la última, Sarasate

El mundo de la música que adoptó su virtuosismo recuerda ahora al violinista navarro en el centenario de su muerte

RAQUEL ROJO ·03/04/2008 - 21:07h

AFP - Pablo Sarasate fue probablemente el mejor concertista de su instrumento.

Pablo Sarasate (1844-1908) fue un violinista que difícilmente será olvidado. Su pulcro sonido, su agilidad y su curiosa personalidad conquistaron al público desde su primera actuación, a los ocho años de edad. Las pocas piezas que compuso son interpretadas hoy por los más ágiles para impresionar al público.

Aunque desde muy pequeño ofrecía conciertos, Sarasate no fue el típico niño prodigio explotado. Quizás por permanecer en España hasta los 12 años, cuando se trasladó a París para estudiar con Delfin Alard. Su padre, director de una banda militar, se preocupó más por perfeccionar el don natural de su hijo a través de la educación, que por exhibirlo.

Sarasate inspiraba fanatismo. El emperador Napoleón III y la reina Isabel II le ofrecieron becas y regalos, por lo que desde niño tuvo unos inmensos ingresos. También fue querido por el público de los teatros más importantes del mundo. En España, no se le apreció tanto, pero la gente de su Pamplona natal sí que lo adoraba.

Un personaje peculiar

Cada año, Sarasate iba a los Sanfermines. Lo recibían amigos, familiares, desconocidos y un comité oficial presidido por el gobernador, que le trasladaba a un hotel situado en la plaza del Castillo. Una vez ahí, cientos de personas se agolparan frente a su balcón pidiendo a gritos que tocase el violín.

Alcanzar la perfección interpretativa no le costaba esfuerzo. El director de orquesta Enrique Fernández Arbó aseguró que jamás lo escuchó estudiar "ni intensamente ni de modo regular".

Sarasate tenía espíritu de niño, era coqueto, cómico, coleccionista de condecoraciones y bastones, misógino y muy despistado. Todo un personaje que instauró el virtuosismo y que inspiró a compositores contemporáneos. Édouard Lalo, Camille Saint-Saëns, Max Bruch, Joseph Joachim y Antonin Dvorak, entre otros, le dedicaron al menos una pieza. Por toda esta música, el espíritu de Sarasate sigue sonando.

Ciclo de virtuosos en homenaje a Sarasate

Fundación March

Para celebrar el centenario del fallecimiento de Pablo Sarasate, la Fundación Juan March ha organizado el ciclo de conciertos ‘Sarasate y otros virtuosos', que incluirá varias piezas de este violinista, así como partituras de compositores que él interpretaba. Los conciertos, todos gratuitos y a las 12:00 horas, son los siguientes:

2 de abril. Piezas de Robert y Clara Schumann, Johannes Brahms, Albert Dietrich y Joseph Joachim.

12 de abril. Piezas de Enrique Fernández Arbós, Ernest Chausson, César Franck y Eugène Ysaye,

19 de abril. Piezas de Henryk Wieniawski, Eugène Ysaye, Fritz Kreisler, Johannes Brahms, Joaquín Turina, Isaac Albéniz y Joaquín Nin.

26 de abril. Piezas de Pablo Sarasate y de Juan A. Medina, Claudio Prieto, Carlos Cruz de Castro y Zulema de la Cruz.

 

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