Jueves, 3 de Abril de 2008

Mercedes y BMW consideran insostenible la continuidad de Mosley y apremian a la FIA

EFE ·03/04/2008 - 11:52h

EFE - El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), Max Mosley.

Las escuderías alemanas de Fórmula Uno Mercedes y BMW consideran insostenible a Max Mosley como presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) por su presunta orgía nazi e instaron a ese organismo a tomar medidas.

"El contenido de lo que se ha publicado es repudiable. Nos distanciamos explícitamente como empresa de ello", afirmaron ambas marcas, en un comunicado conjunto emitido hoy.

Lo ocurrido afecta a Mosley "en lo personal y como presidente", prosiguen, por lo que "esperamos una reacción de los gremios relevantes de la FIA" ante lo que consideran una situación "insostenible" para el mundo del motor.

Hasta ahora, la única reacción ante el escándalo por parte de la FIA ha sido decir que Mosley no acudirá al Gran Premio de Bahrein.

El pasado fin de semana se difundió un vídeo en que presuntamente se ve a Mosley, de 67 años, en una orgía con cinco prostitutas en la que el jefe de la FIA interpreta el papel de jefe de un campo de concentración nazi.

El propio Mosley remitió una carta a la FIA en la que no negaba su participación en el encuentro sexual, pero negaba toda connotación nazi, afirmaba su determinación a seguir en el cargo y que emprendería acciones legales contra el medio que lo difundió.

El diario "News of the World" afirmaba que participó en una orgía con las prostitutas, vestidas de presas, a las que fustigaba "en el papel de un comandante de campo de concentración".

"He recibido desde dentro de la FIA y desde el sector del automovilismo expresiones de apoyo y solidaridad", apuntó Mosley, quien afirma que muchos colegas le han apremiado a seguir en su trabajo, ya que su vida privada "no afecta" a éste.

El vídeo, de unas cinco horas de duración, mostraba prácticas sexuales de corte sado-masoquista en las que se puede ver a un hombre parecido a Mosley.

El presidente de la FIA sostiene que, según le han comentado desde círculos policiales, fue "espiado" durante "unas dos semanas" y lamentó que los miembros de la federación hayan sido confrontados con "los vergonzantes resultados" de esas pesquisas ocultas.

Mosley argumenta en su carta que sacar a la luz pública detalles de la vida privada de las personas es "anticonstitucional" en la mayoría de los países y que, en este caso concreto, la publicación de las fotografías, supone un "ataque ilegal" a su esfera privada.