Jueves, 3 de Abril de 2008

'Mare Nostrum' contra el cambio climático

El superordenador más potente de España intenta predecir la situación de la cuenca mediterránea en 2030

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·03/04/2008 - 07:16h

AP - Imagen del supercomputador ‘Mare Nostrum’, en Barcelona.

El supercomputador Mare Nostrum trabaja día y noche en tratar de conocer cómo será el clima en 2030 en el área mediterránea. Este ordenador, con una potencia de 93 teraflops, capaz de realizar millones de millones de operaciones por segundo, está "intentando imaginar cómo puede ser el futuro del clima", explicó ayer a este periódico el director del Departamento de Ciencias de la Tierra del Centro Nacional de Supercomputación, José María Baldasano, que participó ayer en un simposio sobre la perspectiva científica del cambio climático, organizado por la Fundación Areces.

Los modelos matemáticos analizan los parámetros climáticos de temperatura, precipitaciones, humedad y calidad del aire para diseñar el mapa de la cuenca mediterránea dentro de 22 años. Saber con exactitud cómo será España en 2030 no es sencillo, pero los modelos avanzan a una velocidad de vértigo, y se ha pasado de trabajar con mapas de escala regional de cuadrículas de 10 kilómetros a las actuales de un kilómetro, que permiten integrar la topografía y los tipos de suelo, factores importantes para el clima.

Modelo energético

En las predicciones para España se incluyen parámetros como el modelo energético que se va a implantar, o más bien las diferentes posibilidades que existen, teniendo en cuenta los distintos porcentajes de consumo de recursos petrolíferos, renovables, biocombustibles, gas natural o, dentro de unos años, el hidrógeno. "Se analiza tanto si es un modelo continuista como si se modifica", apunta Baldasano.

A juicio de este especialista, es preciso cambiar el modelo socio-energético en España, y en los países desarrollados en general, independientemente de la incidencia del cambio climático, ya que se están esquilmando los recursos naturales. "Hay que pasar de un modelo cuantitativo a uno cualitativo", añade.

Los escenarios climáticos para 2030 estarán terminados el próximo año. Se ha elegido un horizonte de 2030 porque las predicciones para dentro de 10, 15 o 20 años son "razonables", pero a más tiempo pueden no ser tan fiables, indica Baldasano, ya que el clima en la atmósfera tiene un tiempo de retorno de un año, pero en el océano es de 10 a 15 años.

Un factor importante en los modelos climáticos es la calidad del aire, y en el Centro Nacional de Supercomputación se implementan sistemas de alta resolución de emisiones químicas para comprender el proceso físico-químico en la atmósfera. Como destacaron los expertos reunidos ayer en Madrid, el cambio climático es una realidad y la contribución humana a ese fenómeno ha sido demostrada por el panel científico de la ONU (IPCC) y los modelos estadísticos de los últimos 40 años.

Discusiones del siglo XX en pleno siglo XXI

El debate del cambio climático, en el siglo XX, se centró en la existencia del fenómeno y la influencia de la actividad humana. Este tema quedó zanjado con los informes científicos de la ONU (IPCC), que concluyeron que el calentamiento es "inequívoco", que el hombre ha influido y que es posible reducir las emisiones de gases de efecto invernadero si se actúa ya.

Sin embargo, un simposio internacional celebrado ayer en Madrid volvió a abrir el debate en este punto, gracias a la intervención de un profesor de la Universidad Central de Michigan (EEUU) William Briggs, quien cuestionó los modelos matemáticos de predicción de clima "porque no tienen una fiabilidad del 100%".

El catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha y miembro del IPCC, José Manuel Moreno, le contestó con claridad: la comunidad científica ya no tiene dudas, el calentamiento existe y es el momento de actuar, como han ratificado los países de la ONU. 

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