Miércoles, 2 de Abril de 2008

"España es uno de los principales cómplices del silencio en torno a China"

Amnistía Internacional presenta un informe sobre la situación de los derechos humanos en China a cuatro meses de los Juegos. Su director en España, Esteban Beltrán, pide más implicación al Gobierno

DANIEL DEL PINO ·02/04/2008 - 17:07h

"A cuatro meses para los Juegos Olímpicos de Pekín, la situación de los derechos humanos en China ha empeorado". Así de contundente se mostró Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España, en la presentación del informe Continúa la cuenta atrás hacia los Juegos, un repaso al actual deterioro de los derechos fundamentales en China.

La organización desgaja el análisis en cinco puntos fundamentales: represión, libertad de prensa, "limpieza de seres humanos", Tíbet y pena de muerte.

Para Beltrán, resulta claro que se ha aumentado la vigilancia contra aquellos activistas que defienden los derechos humanos y vinculan el aumento de la represión del gobierno de Pekín con su carácter de organizador de los Juegos Olímpicos. Por eso acusa  a Pekín de realizar una limpia de aquellos elementos que podrían resultar molestos y ser fuente de inestabilidad ante la cita olímpica. Además, según las informaciones que maneja AI, el gobierno está elaborando una lista de organizaciones internacionales y de personas para evitar que haya protestas en agosto. El informe denuncia que muchos de esos activistas han sido detenidos, torturados y puestos en libertad bajo una fuerte vigilancia policial por el simple hecho de pedir al gobierno que se escuchen sus quejas.

La seguridad ha aumentado también por la amenaza de atentados terroristas. El 9 de marzo de este año, las autoridades afirmaron haber frustrado un complot terrorista después de poner en el punto de mira a las llamadas 'tres fuerzas del mal' (separatistas, terroristas y extremistas religiosos) de la región Uighur (musulmanes) en el oeste del país. Como ya relató la corresponsal de Público en Pekín, Andrea Rodés, esta comunidad está sufriendo la represión en sus carnes como lo hacen los habitantes de Tíbet. El gobierno de Pekín ha desplazado a miles de ciudadanos que ocupan los cargos públicos, mientras los han, la etnia mayoritaria en China, abren nuevos negocios y se benefician de las inversiones estatales para el desarrollo económico de la zona.

Quizá por eso no sea de extrañar que las autoridades no publicaran hasta dos meses después el supuesto intento de atentado que estaban programando y todavía, según AI, no se han aportado datos concretos de la operación.

Cerrojo a Internet

La propia Andrea Rodés contaba unos días después de las manifestaciones en Tíbet cómo su cuenta de correo electrónico estuvo bloqueada durante varias horas tras recibir un e-mail de Reporteros sin Fronteras, China controla al milímetro Internet. En total, se calcula que "hay unos 50.000 ciber policías vigilando la Red", explicaba en la sede de AI en Madrid Yu Zhang, activista en favor de la libertad de prensa en China y coordinador del Comité de Escritores en Prisión. Según Zhang, las autoridades chinas crearon en 1996 una nueva sección de la Policía (hasta entonces sólo estaba la nacional y la pública) que sentaría las bases para crear un fortín en torno a Internet en apenas unos años.

Zhang, de 58 años, vive actualmente exiliado en Suecia y representa a un buen amigo que sabe lo que es utilizar Internet en China. Es el caso de Shi Tao, que cumple una condena de diez años de cárcel por enviar al extranjero desde su cuenta de gmail un correo electrónico a un medio extranjero en el que resumía las reglas que dictaba el Departamento Central de Propaganda sobre el tratamiento adecuado que debía hacerse del decimoquinto aniversario de la represión del movimiento en favor de la democracia en 1987.

¿Cómo localizó la Policía ese correo?, mediante la IP y la cuenta que solicitó el gobierno chino a Yahoo! con el pretexto de que una persona estaba revelando secretos de Estado en el extranjero. Según relata Zhang, la empresa norteamericana accedió y Shi Tao fue detenido siete meses más tarde y condenado a diez años de prisión.

Reeducación por el trabajo

Esa limpieza que el gobierno chino está llevando a cabo en Pekín no afecta sólo a los activistas, sino también a las personas con pocos recursos, a los 'sin hogar' y a todos aquellos que viajan a la ciudad con la intención de quedarse para mejorar su nivel de vida. La mayoría están siendo literalmente desalojados y llevados a centros de internamiento a las afueras de la ciudad donde esperan hacinados que les devuelvan a sus lugares de origen. Según AI, una vez en la localidad en la que emprendieron el viaje a Pekín con internados en otros centros donde realizan trabajos forzados para pagar por su osadía.

Tíbet 

En cuanto a la situación del Tíbet,  Amnistía reclama el fin de la represión y las detenciones masivas de monjes por "no firmar un papel para renegar del Dalai Lama", según Beltrán. La organización también ve necesario que el gobierno chino deje de ocultar datos sobre los muertos que hubo durante las revueltas.

Pena de muerte

Beltrán hizo especial hincapié en este tema porque "con la regulación de la pena de muerte en China parecía que se daba un paso adelante", sin embargo, la organización reclama más datos oficiales sobre las ejecuciones porque se sigue aplicando la pena de muerte en China por 68 tipos de delito diferentes.

"Conspiración silenciosa"

El discurso de Beltrán se endureció cuando se refirió al gobierno de España como "uno de los que más colabora en ese silencio alrededor de China". El director de AI en España se refiere a lo que definió como conversaciones en privado: "todo lo que concierne a China se dice siempre en privado y nunca en público". Por eso hizo un llamamiento al Gobierno, al COI y a las empresas patrocinadoras de los Juegos a denunciar en público los excesos de Pekín la violación de los derechos fundamentales de las personas.

Consulta el informe completo

Seis peticiones a las autoridades chinas

Amnistía Internacional ha enviado al gobierno chino seis puntos en relación con todo lo expuesto antes:

1. Libertad a los presos de conciencia, incluidos periodistas y activistas antes de los Juegos Olímpicos.

2. Cese de las detenciones arbitrarias.

3. Consolidar las reformas de la pena de muerte.

4. Garantizar la libertad de prensa tanto para los periodistas extrajeros como para los chinos.

5. Abolir la reeducación por el trabajo.

6. Libertad para los detenidos en las manifestaciones pacíficas del Tíbet.

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