Martes, 1 de Abril de 2008

Colombia y Francia intensifican su campaña por la liberación de Betancourt

EFE ·01/04/2008 - 17:34h

EFE - La semana pasada algunas informaciones desde el Guaviare dieron cuenta de que una fuerza de entre 200 a 300 guerrilleros de las FARC habrían acompañado a Betancourt en la tercera semana de febrero a un puesto de salud de ese territorio.

Los gobiernos de Colombia y Francia reforzaron hoy la campaña internacional por la liberación de Ingrid Betancourt, en medio de rumores sobre el delicado estado de salud de la ex candidata presidencial.

El presidente colombiano, Álvaro Uribe, manifestó que hay que hacer todos los esfuerzos para la inmediata puesta en libertad de la política, cautiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde el 23 de febrero de 2002.

No obstante, dijo que "el Gobierno no ha tenido confirmación" sobre su estado de salud y que lo que saben las autoridades es lo mismo que conoce el país por una carta que Betancourt escribió a finales del año pasado y por los testimonios de los secuestrados liberados por la guerrilla este año.

Según versiones recogidas por la prensa colombiana, Betancourt, también nacional francesa, está gravemente enferma y habría sido atendida en un centro de salud del departamento del Guaviare, en el sureste del país, donde este año las FARC dejaron en libertad a seis secuestrados.

Al respecto, Uribe precisó que "tanto la Policía Nacional como el Ejército han hecho una indagación bastante profunda en los parajes del Guaviare en estos días y no se ha tenido confirmación" de esos hechos.

Anunció además que se comprometió con su homólogo de Francia, Nicolas Sarkozy, a facilitar una misión humanitaria internacional que tratará de brindar asistencia médica a los cautivos, para lo cual suspenderá las operaciones militares en la zona que sea escogida.

"Sarkozy me ha manifestado que está en movimiento una misión humanitaria para atender la salud de los secuestrados, empezando por la salud de la doctora Ingrid Betancourt", dijo Uribe al comentar una conversación telefónica que tuvo hoy con el gobernante francés.

En esa charla, Sarkozy comunicó a Uribe su intención de enviar "sin tardanza" una "misión humanitaria" para "contactar con las FARC y conseguir acceso" a Betancourt, que parece estar "en peligro de muerte inminente".

Para ello, pidió al presidente colombiano que "suspenda toda forma de operaciones militares para garantizar la seguridad y el éxito de esta misión", informó el palacio presidencial del Elíseo en un comunicado.

Antes de hablar con Uribe, Sarkozy exigió la liberación inmediata de Betancourt en un mensaje televisado dirigido al jefe de las FARC, Pedro Antonio Marín, "Manuel Marulanda", en el que responsabilizó a la guerrilla de un desenlace fatal del caso.

"Espero de usted una prueba de humanidad sin la cual todo se atascará de nuevo. Basta con una decisión de su parte para salvar a una mujer de la muerte y mantener la esperanza de todos los que siguen detenidos. Tome esta decisión: libere a Ingrid Betancourt", expresó Sarkozy en su mensaje a las FARC.

El presidente francés dijo además a Marulanda que si Betancourt muere en cautiverio "sería una falta política grave, una tragedia humanitaria, un crimen".

París también propuso, por medio del primer ministro François Fillon, dar el estatuto de refugiado político a los miembros de las FARC que sean excarcelados por Colombia a cambio de la liberación de Betancourt.

"Francia hace todo lo que puede para tratar de obtener la liberación de Ingrid Betancourt y de los (otros) rehenes", dijo Fillon.

Los mensajes oficiales fueron difundidos después de que Sarkozy recibiera a miembros del Comité de Apoyo a Betancourt, que le entregaron más de 600.000 firmas que le piden hacer algo por su liberación.

La campaña internacional se intensificó en los últimos días, después de que el Defensor del Pueblo de Colombia, Vólmar Pérez, relató que la política al parecer había sido atendida en un centro sanitario del Guaviare por su delicado estado.

Un sacerdote de la zona también dijo a la prensa que tenía información de sus feligreses de que un numeroso grupo de guerrilleros había acordonado en la tercera semana de febrero el puesto de salud del caserío de El Capricho para que la rehén pudiera recibir atención médica.

Al respecto, el obispo de la Diócesis de San José del Guaviare, Guillermo Orozco, declaró hoy a Efe que dichas versiones sólo "son rumores".

"Tengo la misma información. Todos son puros rumores. Nada concreto", dijo Orozco, quien atribuyó las historias sobre la cautiva a "la mentalidad de nuestro pueblo, que es muy dado a los rumores", alimentados por el hecho de que en el Guaviare se han producido las liberaciones de este año.