Miércoles, 2 de Abril de 2008

Bojan mantiene a flote al Barcelona y el Manchester aumenta la frustración romana

EFE ·02/04/2008 - 00:49h

EFE - Cristiano Ronaldo (i) del Manchester United marca de cabeza en presencia de la defensa del AS Roma durante su partido de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones de fútbol jugado en el estadio Olímpico de Roma.

El joven Bojan Krkic mantuvo una vez más a flote al Barcelona, que gracias al gol del joven delantero, derrotó a domicilio al Schalke (0-1) y se acercó a una semifinal de la Liga de Campeones que casi tiene asegurada el Manchester United, tras imponerse en el Olímpico a un Roma (0-2) que no encuentra la forma de superar al equipo de Alex Ferguson.

Bojan no sólo hizo historia en Gelsenkirchen, donde se convirtió en el segundo goleador más joven de la historia de la competición (17 años y 218 días), por delante de Cesc Fábregas y tras el ghanés Peter Ofori-Quaye (17 años y 195 días), sino que dio al Barcelona unos días de calma en medio de la marejada.

El delantero, que ha marcado cinco tantos en los últimos cinco encuentros, se ha convertido en el mejor valor del barcelonismo, en tiempos de zozobra.

En Alemania, mientras el club debate qué hacer con Ronaldinho y, quizá, con el técnico, un tanto de Bojan, a los 12 minutos, dio al Barcelona la tranquilidad necesaria para gestionar un resultado favorable, que salvo desastre, le debe colocar muy cerca de la penúltima ronda.

En esa semifinal también debe estar el Manchester, si mantiene la superioridad anímica que hasta ahora ha demostrado contra el Roma.

La eliminatoria, condicionada por el recuerdo del 7-1 que le endosó el conjunto de Alex Ferguson al de Luciano Spalletti, hace un año en Old Trafford, vuelve a decantarse del lado inglés.

Más de la mitad del equipo titular del Roma, que sufrió aquella debacle, ansiaba un nuevo enfrentamiento contra el Manchester que le ofreciese la posibilidad de vengarse.

No la tuvo, porque, de forma similar a lo que ocurrió hace un año, el Roma dominó y el Manchester puso los goles. El primero, en el minuto 39, por medio del portugués Cristiano Ronaldo, que se ha empeñado en ser el próximo Balón de Oro, y, tras el descanso, con un tanto de Wayne Rooney (m.66), que acabó con la moral del equipo romano.