Martes, 1 de Abril de 2008

Tregua en la guerra del agua

El conseller Joaquim Nadal aparca las críticas al Gobierno central por su negativa a la captación del Segre y no descarta "ninguna solución" en el futuro, ni siquiera el trasvase del Ródano

DAVID MIRÓ ·01/04/2008 - 21:55h

Llegó la hora de echar el freno en la escalada de reproches al Gobierno por su negativa a autorizar un minitrasvase temporal del Segre. El conseller de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, compareció hoy después de la reunión del ejecutivo catalán con un lenguaje mucho más conciliador del utilizado por algunos de sus compañeros en los días pasados.

Nadal hizo esfuerzos por aclarar que la opción del minitrasvase sólo se contempla como "ultimísima opción", y que es "objetivo y obligación" de todo gobierno garantizar el suministro de agua a todos los ciudadanos, y que ésta es claramente "la opción que menos nos gustaría tener que ejecutar".

El gobierno catalán es consciente de que se ha metido en un embrollo de difícil solución y que se encuentra totalmente sólo. Hoy recibió palos desde todos los lados y tuvo que morderse la lengua. Por ejemplo cuando el diputado de CiU, Ramon Espadaler, que en su día avaló el trasvase del río Ebro, dijo que la obra del Segre constituye "un atentado ecológico".

El agua del Ródano

CiU ha dejado claro que si el gobierno catalán quiere su apoyo a cambio tiene que abrirse a estudiar un trasvase de agua del Ródano como solución definitiva a los problemas de suministro en Catalunya. El tripartito siempre se ha negado a este trasvase pero Nadal tuvo que admitir que "ninguna solución se descarta a medio y largo plazo", aunque dejó claro que la prioridad ahora es buscar una solución para el otoño, y que la obra del Ródano no estaría antes de 15 años.

Por la mañana, el presidente de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, dijo a RNE que plantearía el trasvase del Ródano en el debate de investidura ya que es "técnicamente factible" y tendría un "coste cero" porque hay una obra concesionaria dispuesta a hacerse cargo de los trabajos. Lo que sí habría que negociar con ella sería el precio del agua.

Aviso de Aragón y Murcia

Fuera de Catalunya hoy continuaron los avisos a la Generalitat. El vicepresidente aragonés, José Ángel Biel, advirtió que una ley orgánica, como lo es su Estatuto de autonomía, impide un acuerdo bilateral entre Madrid y Barcelona para trasvasar el agua del Segre. Antes, el gobierno aragonés, debería emitir un informe preceptivo.

Por su parte el consejero de Agricultura del Murcia, Antonio Cerdá, aprovechó la oportunidad para reivindicar el trasvase del Ebro y defender que esta obra hubiera resuelto los problemas de suministro de Barcelona a un precio menor de lo que costará la tubería del Segre.

Por su parte, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, pidió "visión de país" a las diferentes administraciones ya que si "el govern ha determinado que el aprovisionamiento del Segre es la mejor solución para garantizar el suministro de agua en el próximo otoño a dos terceras partes de los catalanes, no es el momento de guerras estériles". De momento nada hace pensar que se vaya a hacer mucho caso al alcalde.